Una de las mayores frustraciones de la Comisión Europea es no haber logrado que prácticamente ninguno de los países relevantes en materia de inmigración y con los que mantiene relaciones intensas haya aceptado firmar un acuerdo por el que estaría obligado a readmitir a sus nacionales que se encuentren ilegalmente en la UE. Para tratar de salir de esta situación de impotencia, el ejecutivo comunitario ha presentado un plan alternativo para lograr que cuando alguien sea expulsado de la UE abandone efectivamente el territorio y que se basa en la apertura de «centros de retorno» en países terceros. No es lo mismo que el plan de la italiana Giorgia Meloni para llevar a Albania a los solicitantes de asilo mientras… Ver Más

