Con el Mundial 2026 a punto de comenzar, en Euskadi la mirada ya se dirige hacia el torneo de 2030, que organizarán España, Portugal y Marruecos. San Mamés (Bilbao) y Anoeta (San Sebastián) figuran como sedes propuestas, pero lo que parecía seguro ahora se tambalea: las instituciones locales han expresado dudas sobre seguir adelante con la candidatura.
Tal y como lo recoge un trabajo publicado por Marca, la diputada foral de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y el alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, han pedido un tiempo de reflexión para valorar si conviene mantener la propuesta. Ambos dirigentes del PNV consideran que es necesario analizar con calma las exigencias de la Fifa y el impacto económico y social que supondría.
La chispa de la retirada ha generado reacciones inmediatas en el arco político vasco. Desde Bildu se ha criticado la “improvisación” del proceso, mientras que el PSE, socio de gobierno del PNV en el Ejecutivo vasco y en el Ayuntamiento de Bilbao, rechaza que las dudas sean consistentes.
Debate político en Euskadi
El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, todavía no se ha pronunciado públicamente. Por su parte, el PP anunciará su postura en una rueda de prensa de su responsable en Euskadi, Javier De Andrés, aunque ya se ha mostrado contrario a suspender la candidatura.
El Gobierno Vasco, en cambio, ha optado por la prudencia. Considera que la decisión debe tomarse en verano, cuando se disponga de toda la información necesaria y se conozca la “foto final” de las exigencias de la FIFA.
Las condiciones impuestas por el máximo organismo del fútbol mundial, negociadas desde 2021, son uno de los motivos de discrepancia. La necesidad de adaptar estadios e infraestructuras a estándares internacionales supone un reto económico y logístico que no todos los actores políticos ven viable.
San Mamés y Anoeta representan dos de los escenarios más modernos del fútbol español, pero su inclusión en el Mundial 2030 dependerá de un consenso institucional que hoy parece lejano.
La reflexión abierta en Euskadi añade incertidumbre a la organización del torneo, que busca proyectar una imagen sólida y cohesionada de las tres naciones anfitrionas. El verano será clave para definir si Bilbao y San Sebastián siguen en la carrera o se retiran definitivamente. @mundiario
