La Cerámica mide hasta dónde puede llegar este Dépor

El Deportivo afronta este sábado a las 21:00 horas su primera gran prueba de la temporada. Después de sumar cinco puntos ante Elche, Málaga y Valencia, el conjunto de Antonio Hidalgo visita a un Villarreal construido para competir en Europa y que disputará la Champions esta temporada. La Cerámica permitirá comprobar cuánto de lo mostrado por el Dépor en este inicio puede trasladarse ante un rival de una dimensión superior.

Los blanquiazules llegan en una posición cómoda. Empataron ante el Elche en Riazor, repitieron resultado en Málaga y consiguieron frente al Valencia su primera victoria desde el regreso a Primera División. Cinco puntos de nueve y ninguna derrota constituyen un arranque que permite viajar a Villarreal sin urgencias y, sobre todo, sin la necesidad de protegerse desde el primer minuto.

El partido servirá también para medir la evolución del equipo después de la imagen ofrecida ante el Valencia. Hidalgo encontró entonces un Dépor capaz de tener el balón, juntar futbolistas por dentro y controlar durante muchos minutos el encuentro. El siguiente paso consiste en comprobar si esa personalidad aparece también lejos de Riazor cuando enfrente hay un adversario con más recursos individuales y colectivos.

El Villarreal todavía no ha ganado esta Liga, aunque el dato necesita contexto. El equipo de Iñigo Pérez ha disputado sus tres primeras jornadas como visitante: empató 2-2 ante Racing y Atlético de Madrid y perdió frente al Alavés. Ha marcado cuatro goles, ha recibido cinco y suma solamente dos puntos, pero el encuentro ante el Deportivo será su estreno como local esta temporada.

Eso convierte el partido en una prueba diferente para los coruñeses. El Villarreal necesita reaccionar y jugará ante una afición que todavía no ha visto a su equipo en La Cerámica durante este campeonato. El Dépor tendrá que asumir momentos sin balón, defender más cerca de su área de lo que hizo frente al Valencia y demostrar si posee alternativas cuando no puede instalarse durante tanto tiempo en campo contrario.

También aparece otro elemento alrededor del encuentro. Solo tres días después, el Villarreal visitará al Borussia Dortmund en la primera jornada de la Champions League. Iñigo Pérez tendrá que empezar a gestionar una plantilla diseñada para competir entre semana, aunque la necesidad de conseguir su primera victoria liguera reduce cualquier posibilidad de reservar pensando únicamente en Europa.

Para el Deportivo, precisamente, ahí está una de las claves. No necesita demostrar en septiembre que puede competir por objetivos distintos a la permanencia, pero sí empezar a descubrir cuál puede ser su techo. Después de medirse a dos recién ascendidos como Elche y Málaga y superar al Valencia en Riazor, aparece por primera vez uno de los equipos españoles clasificados para la Champions.

El mercado ha elevado además las posibilidades de Hidalgo. El Dépor ha reforzado una plantilla que ya había conseguido competir durante las primeras jornadas y afronta ahora un tramo en el que el entrenador deberá encontrar el equilibrio entre los jugadores que iniciaron el campeonato y las incorporaciones realizadas durante los últimos días. La profundidad del grupo empieza a ser especialmente importante cuando aumenta el nivel del rival.

La Cerámica no decidirá hacia dónde va la temporada del Deportivo, pero sí puede ofrecer la primera referencia realmente exigente. Puntuar ante el Villarreal prolongaría el inicio invicto y demostraría que el equipo puede competir fuera de Riazor contra uno de los conjuntos llamados a ocupar la zona europea. Perder tampoco desmontaría lo construido hasta ahora. El verdadero examen será comprobar de qué manera compite el Dépor cuando el listón sube.