El caso Kawhi deja de ser solo un escándalo NBA y entra en la justicia federal

El caso Kawhi Leonard ha dejado de ser únicamente un problema para la NBA. Un año después de que apareciesen las primeras acusaciones sobre los acuerdos económicos que rodeaban a la estrella y Los Angeles Clippers, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una investigación penal sobre las operaciones de la franquicia.

La Fiscalía federal de Brooklyn dirige unas pesquisas que ya han provocado al menos una citación judicial y que podrían desembocar en la intervención de un gran jurado. El salto cambia completamente la dimensión del asunto, aunque la apertura de una investigación no implica que vayan a presentarse cargos y hasta el momento no se ha anunciado ninguna acusación penal.

Todo comenzó en septiembre de 2025 alrededor de Aspiration, una compañía vinculada comercialmente a los Clippers y en la que Steve Ballmer había invertido. Leonard había firmado con la empresa un acuerdo de patrocinio de unos 24,1 millones de euros que levantó sospechas sobre si se estaba utilizando como una vía externa para aumentar sus ingresos sin que ese dinero computase dentro del límite salarial de la NBA.

Entonces todavía se trataba de acusaciones. Leonard sostuvo que el relato sobre un contrato por el que no habría realizado ningún trabajo no era correcto, mientras Ballmer negó haber utilizado su relación con Aspiration para pagar indirectamente al jugador. La NBA abrió una investigación independiente que se prolongó durante prácticamente un año.

Las conclusiones llegaron el pasado 2 de septiembre y fueron demoledoras. La NBA determinó que los Clippers habían incumplido las reglas destinadas a impedir que las franquicias burlen el límite salarial mediante compensaciones externas. La liga concluyó que el club promovió oportunidades económicas para Leonard con varias empresas que mantenían negocios con la organización y facilitó esos acuerdos.

El castigo estuvo a la altura de la gravedad atribuida a las infracciones. Los Clippers recibieron una multa equivalente a unos 25,9 millones de euros y perdieron sus elecciones de primera ronda de los drafts de 2029, 2030, 2031, 2032 y 2033. Ballmer fue suspendido durante un año de todas las actividades de la NBA y del equipo, mientras varios altos ejecutivos también recibieron sanciones.

Leonard, por su parte, tuvo que pagar alrededor de 603.000 euros, mientras Dennis Robertson, su tío y antiguo representante empresarial, quedó apartado durante cinco años de cualquier actividad relacionada con franquicias de la NBA. La liga también sometió a los Clippers a un programa especial de control durante cinco temporadas.

Aquella resolución parecía convertir el caso en uno de los mayores escándalos recientes relacionados con el límite salarial. La entrada de la justicia federal abre ahora una segunda vía completamente diferente. Los investigadores ya no tienen que determinar únicamente si se incumplieron las reglas internas de una competición, sino si las operaciones económicas que rodearon el caso pueden tener consecuencias dentro de la legislación estadounidense.

Un año después de las primeras sospechas, el caso Kawhi ha recorrido así todas las etapas posibles: acusaciones, investigación independiente, sanciones históricas de la NBA y ahora pesquisas federales. Lo que comenzó con dudas alrededor de un contrato de patrocinio de Leonard ya amenaza con convertirse en un problema que trasciende por completo las fronteras de la liga. @mundiario