Israel purga las listas árabes para octubre: el Supremo decidirá si permite su exclusión

En medio de la vorágine de la guerra en Oriente Próximo, el marullo interno en Israel también se mueve a poco más de un mes de las elecciones del 27 de octubre. El Comité Electoral Central ha votado a favor de impedir la participación de las dos principales listas árabes del país —Ra’am, dirigida por Mansur Abbas, y la Lista Conjunta, integrada por Hadash, Ta’al y Balad—, además de excluir a los candidatos Ofer Cassif y Sami Abu Shehadeh. Las decisiones, sin embargo, no son definitivas. Las formaciones afectadas pueden recurrir y el Tribunal Supremo deberá pronunciarse sobre su exclusión.

La resolución ha vuelto a colocar en el centro del debate los límites establecidos por la legislación israelí para impedir que una formación concurra a unas elecciones. La Ley Básica: La Knéset contempla la descalificación de partidos y candidatos que nieguen la existencia de Israel como Estado judío y democrático, inciten al racismo o apoyen la lucha armada contra Israel por parte de un Estado enemigo o de una organización terrorista. El Supremo ha aplicado históricamente estos criterios de manera restrictiva y en anteriores procesos ha revocado decisiones adoptadas por el Comité Electoral.

La primera decisión afecta a Ra’am, la Lista Árabe Unida de Abbas. El Comité Electoral aprobó su exclusión por 18 votos a favor y cinco en contra, después de estudiar las denuncias presentadas, entre otros, por el conservador Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu y Poder Judío, el partido ultranacionalista del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.

Los promotores de la inhabilitación acusaron a Ra’am de cuestionar el carácter judío y democrático del Estado de Israel y de mantener posiciones relacionadas con la lucha armada. La formación ha rechazado esas acusaciones y su defensa sostiene que no existe una base probatoria suficientemente sólida para aplicar el umbral exigido por la legislación.

La Fiscalía General israelí también se opuso a la exclusión de Ra’am. Sus representantes consideraron que las pruebas aportadas no demostraban que la formación apoyase la lucha armada o que pudiera atribuírsele la actuación de organizaciones benéficas señaladas por los solicitantes. La segunda gran decisión afecta a la Lista Conjunta, una alianza electoral formada por Hadash, Ta’al y Balad. El Comité aceptó igualmente la petición de exclusión presentada por el Likud, que argumentó que la formación rechaza el carácter judío y democrático del Estado y respalda la lucha armada.

La defensa de la lista respondió que buena parte del material utilizado para justificar su veto procede de declaraciones y programas antiguos y no refleja necesariamente su posición actual. El propio criterio jurídico de la Fiscalía General ha advertido en anteriores procesos de que una exclusión requiere evidencias claras, convincentes e inequívocas de que los objetivos prohibidos constituyen un elemento dominante de la actividad de una formación.

Abu Shehadeh queda fuera de las elecciones

El Comité Electoral también ha votado contra la candidatura de Sami Abu Shehadeh, presidente de Balad, por un artículo que publicó el 8 de octubre de 2023, un día después del ataque de Hamás contra Israel.

Las autoridades electorales interpretaron determinadas expresiones del texto como una posible justificación de la lucha armada. Abu Shehadeh sostiene que nunca ha apoyado la violencia y ha explicado posteriormente que, cuando escribió el artículo, todavía desconocía la magnitud de la matanza cometida durante el ataque del 7 de octubre. También ha expresado su rechazo al ataque y a la violencia contra civiles.

Su exclusión obtuvo un respaldo mucho más amplio que el de las listas. Según los resultados difundidos, 31 miembros del Comité votaron a favor y cuatro en contra. La Fiscalía General consideró que existía base para examinar su descalificación y el presidente del Comité, el magistrado del Supremo Noam Sohlberg, también votó a favor, rompiendo con la práctica habitual de mantener una posición neutral en este tipo de votaciones.

El contraste con los partidos ultraderechistas

La decisión sobre las listas árabes coincide con otra votación de signo contrario. El Comité Electoral ha rechazado las peticiones destinadas a impedir que concurran Poder Judío (Otzma Yehudit), la formación de Ben Gvir, y la alianza Sionismo Religioso-Zehut. También ha permitido participar a Los Demócratas, la formación progresista liderada por Yair Golán, después de rechazar una petición presentada contra ella.

En el caso de Poder Judío, 19 miembros del Comité votaron contra su exclusión, diez a favor y uno se abstuvo. Las solicitudes habían invocado precisamente algunos de los mismos fundamentos previstos en la Ley Básica: incitación al racismo y perjuicio para el carácter democrático del Estado. La representación jurídica de la Fiscalía consideró que algunas de las posiciones atribuidas al partido eran especialmente preocupantes, aunque concluyó que no alcanzaban el umbral legal para impedir su participación.

El contraste ha alimentado las críticas de las formaciones árabes y de organizaciones defensoras de sus derechos políticos. Ra’am ha calificado la decisión de política y antidemocrática, mientras la Lista Conjunta sostiene que el veto pretende impedir que el voto árabe tenga influencia en la composición del próximo Gobierno.

El Supremo tiene ahora la última palabra

La exclusión de las listas no supone todavía que sus papeletas desaparezcan de las elecciones. Ra’am y la Lista Conjunta pueden recurrir ante el Tribunal Supremo, que deberá decidir si las pruebas presentadas cumplen el elevado estándar exigido por la jurisprudencia israelí. El precedente es relevante. En procesos electorales anteriores, el Supremo ha revocado decisiones del Comité Electoral contra candidaturas árabes. En 2022, por ejemplo, permitió que Balad participara después de que el órgano electoral hubiera tratado de excluirla.

La trascendencia de la decisión va más allá de la batalla jurídica. Las encuestas citadas en los últimos días atribuyen a las dos listas una representación potencial suficiente para influir en el equilibrio parlamentario. Ra’am ya desempeñó un papel decisivo en la formación del Gobierno de Naftali Bennett y Yair Lapid en 2021, la primera coalición que apartó a Netanyahu del poder después de más de una década. @mundiario