Alonso descarta correr el Dakar 2027 mientras siga en la Fórmula 1

Fernando Alonso ha puesto el freno a su posible regreso al Rally Dakar en 2027. Apenas 48 horas después de que trascendiesen los detalles de un ambicioso proyecto junto a Prodrive y Aston Martin, el bicampeón del mundo de Fórmula 1 ha salido al paso de las informaciones para cuestionar abiertamente su viabilidad. Lo que parecía una operación muy avanzada se encuentra ahora con un obstáculo difícil de superar: el propio piloto asturiano.

«He leído esos rumores, pero no creo que sea físicamente posible», aseguró Alonso durante su comparecencia ante los medios en la previa del Gran Premio de Singapur. El español considera prácticamente incompatible afrontar las exigencias del Dakar mientras continúa disputando una temporada completa de Fórmula 1, una posición que enfría considerablemente las expectativas de verlo nuevamente en el desierto saudí el próximo mes de enero.

Las informaciones publicadas durante los últimos días apuntaban a un proyecto gestionado por Prodrive, con un prototipo derivado del Dacia Sandrider y adaptado a la imagen de Aston Martin. Incluso se contemplaba el regreso de Marc Coma como copiloto, recuperando la pareja que participó en el Dakar de 2020. Sin embargo, ninguna de esas condiciones había recibido confirmación oficial y las declaraciones de Alonso sitúan ahora toda la operación en un escenario muy diferente.

El principal problema no parece estar en la competitividad del vehículo ni en la voluntad del asturiano de afrontar nuevos desafíos, sino en las exigencias de dos disciplinas radicalmente distintas. Alonso, que acaba de renovar su contrato con Aston Martin hasta 2027, tendría que preparar una de las pruebas más duras del automovilismo mientras mantiene sus compromisos con la escudería británica. Una combinación que, a sus 45 años, considera prácticamente inviable desde el punto de vista físico.

La comparación con su primera participación resulta especialmente significativa. En 2020, Alonso terminó el Dakar en la decimotercera posición junto a Marc Coma, al volante de un Toyota Hilux. Entonces se encontraba fuera de la Fórmula 1 y pudo dedicar buena parte de su preparación a familiarizarse con las particularidades del rally raid. Siete años después, el contexto sería completamente distinto: ya no dispondría de aquella libertad para preparar una disciplina que exige mucho más que velocidad al volante.

Y es precisamente esa preparación lo que Alonso ha querido reivindicar. El español recordó que haber sido competitivo anteriormente en otras categorías no significa que regresar a ellas resulte sencillo. El Dakar exige experiencia en navegación, resistencia física, adaptación al terreno y una preparación específica que difícilmente puede improvisarse entre grandes premios. La determinación y el talento ayudan, pero no sustituyen el trabajo necesario para competir con garantías.

El bicampeón mundial también descartó que una participación en competiciones de GT3 forme parte de sus planes inmediatos. Pese a su enorme experiencia en diferentes modalidades del automovilismo, Alonso insistió en que cada nuevo desafío necesita tiempo, dedicación y una preparación adecuada. Su continuidad en Aston Martin, por tanto, condiciona cualquier aventura deportiva paralela que pretenda afrontar al máximo nivel.

Pero sus palabras también dejaron un mensaje dirigido a quienes llevan días anticipando su regreso al Dakar. «El siguiente reto lo anunciaré yo, no un rumor», advirtió el asturiano, dejando claro que será él quien comunique personalmente sus futuros proyectos cuando considere que las condiciones son las apropiadas. Una afirmación que introduce todavía más incertidumbre sobre una operación que algunos daban prácticamente por cerrada.

Eso no significa que Alonso haya renunciado definitivamente al desierto. El español mantiene intacta su pasión por el automovilismo y ha reiterado su intención de continuar compitiendo en otras disciplinas cuando termine su trayectoria en la Fórmula 1. Sus experiencias en el Mundial de Resistencia, las 24 Horas de Le Mans, las 500 Millas de Indianápolis y el propio Dakar demuestran que su ambición deportiva nunca se ha limitado a los grandes premios.

De momento, lo único que parece claro es que el Dakar 2027 ha dejado de ser una posibilidad tan cercana como se presentó hace apenas dos días. No existe una cancelación oficial porque tampoco se había anunciado su participación, pero Alonso ha enfriado las expectativas de forma contundente. El asturiano sigue mirando hacia nuevos desafíos, aunque su prioridad continúa estando en la Fórmula 1. El desierto tendrá que esperar, al menos mientras ambas competiciones sigan siendo incompatibles para él. @mundiario