El Celta se estrella en Balaídos y complica su futuro en la Europa League

El Celta de Vigo volvió a tropezar en Europa y encajó su tercera derrota en cuatro jornadas de la Europa League. Los celestes desperdiciaron su ventaja inicial ante un Union Saint-Gilloise que remontó gracias a un doblete de Besfort Zeneli y dejó a los vigueses con apenas tres puntos de doce posibles.

El encuentro comenzó con un conjunto belga atrevido, decidido a presionar arriba y llevar la iniciativa. Los de Claudio Giráldez encontraron muchas dificultades para hacerse con el balón, pero golpearon en su primera gran aproximación.

Pablo Durán adelantó al Celta en el minuto 11 con un auténtico golazo. Sergio Carreira encontró al delantero con un pase interior y este, tras deshacerse de su defensor con un magnífico recorte, ajustó su disparo al palo largo de la portería defendida por Koffi.

El tanto permitió al Celta asentarse sobre el césped y encontrar espacios a la espalda de la defensa visitante. Carreira tuvo una buena oportunidad para ampliar la ventaja, pero su remate cruzado se marchó desviado.

Sin embargo, el Union Saint-Gilloise recuperó progresivamente el control y encontró el empate en el minuto 35. Zorgane aprovechó los espacios entre los defensores celestes para filtrar un magnífico pase a Zeneli, que definió con tranquilidad ante Radu y devolvió las tablas al marcador antes del descanso.

La segunda mitad no pudo comenzar peor para los gallegos. En el minuto 49, una sucesión de rechaces dentro del área terminó con el balón en los pies de Zeneli, que volvió a superar a Radu. El segundo gol del futbolista sueco culminó la remontada belga y volvió a dejar al descubierto los problemas defensivos del Celta.

Los vigueses reaccionaron y comenzaron a acumular llegadas. Pablo Durán obligó a intervenir dos veces a Koffi, mientras Giráldez buscó soluciones desde el banquillo con las entradas de Iago Aspas e Ilaix Moriba en el minuto 60. El equipo ganó presencia ofensiva, aunque siguió encontrando dificultades para superar la defensa visitante.

La ocasión más clara para igualar el encuentro llegó en el minuto 77, cuando Javi Rueda se plantó solo ante Koffi, pero el guardameta evitó el empate con una intervención decisiva. Poco después, una mano de Javi Rodríguez acabó en penalti para el Union Saint-Gilloise, aunque Radu detuvo el lanzamiento de Zeneli y mantuvo las esperanzas locales.

El Celta se volcó sobre la portería rival en los últimos minutos. Aspas asumió protagonismo, Jutglà también buscó el empate y Koffi volvió a aparecer para sostener la ventaja belga. Ni siquiera el empuje final de Balaídos fue suficiente para rescatar un punto.

La derrota supone un nuevo golpe para las aspiraciones europeas del Celta, que sigue sin ganar como local en esta edición y acumula tres puntos tras cuatro jornadas. Con otros cuatro encuentros por disputar, los de Giráldez deberán mejorar considerablemente su rendimiento si quieren alcanzar las eliminatorias de la Europa League. @mundiario