MÁS ALLÁ DE LAS TINIEBLAS

Por: Héctor E. Contreras.

hector.contreras26@gmail.com

Miqueas 7:7-8.

Miqueas vivió en una de las épocas más oscuras de la historia de Israel, un tiempo de guerra cruel. Hacía mucho tiempo que la nación se había dividido entre el Reino del Norte y el Reino del Sur. Miqueas vio desatarse la guerra entre ambos reinos, con alrededor de 120,000 muertos en el Reino del Sur, II-Crónicas 28:6, sin mencionar las víctimas del Reino del Norte. Con todo lo vivido por este joven, él veía una luz a la distancia. Percibió un majestuoso Dios que gobierna sobre todo lo acontecido y formulando algunas de las más francas predicciones de destrucción que detalla la Biblia, pero también hizo algunas de las más claras predicciones del Mesías, el líder que vendría a salvar a Israel y al mundo.

“Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hacer hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra”, Miqueas 4:3-4. Observando estos dos versículos, parecería un contraste en el tiempo actual, cuando Rusia masacra a su vecino simplemente porque el líder ruso desea obtener y dirigir la economía ucraniana, basando su destrucción sobre esta nación, sin respetar ancianos, mujeres y niños; y aún hospitales de maternidad e infantiles. ¡Dios tenga misericordia del pueblo ucraniano

“No creáis en amigo, ni confiéis en príncipe; de la que duerme a tu lado cuídate, no abras tu boca. Porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra su suegra, y los enemigos del hombre son los de su casa”, Miqueas 7:5-6. Jesús dijo: “Porque he venido para poner en disensión al hombre contra el padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su propia casa”, Mateo 10:35-36. La dedicación cristiana puede alejarnos de amigos y seres queridos. Al decir esto, Jesús no estaba alentando la desobediencia a los padres, ni los conflictos en el hogar. Estaba afirmando que su presencia demanda una decisión. Ya que algunos lo seguirían y otros no, entonces, sería inevitable que surgieran conflictos. Al tomar nuestra cruz y seguirle, nuestras metas, valores, moralidad y propósitos diferentes en forma inevitable, nos separarán de los demás. No descuides a tu familia, pero al mismo tiempo, no descuides su misión sublime. Dios debe tener siempre el primer lugar.

“Más yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá. Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz”, Miqueas 7:7-8 La fe es más simple de lo que parece. Es algo que elegimos más que una cualidad que poseemos. Muchas de las promesas de Dios son tan asombrosas que no somos capaces de comprenderlas; sólo podemos creer en ellas. Pero siempre podemos elegir creer, o confiar en su Palabra, no importando la magnitud del reto que ello signifique. Simplemente es comprender que sólo Dios puede juzgar a su pueblo. Nuestra meta final es creer que él también lo restaurará. El verso 7 es la declaración del profeta, es el credo de él para tiempos de crisis. Especifica cuál debe ser la visión, la actitud y la fe de un creyente en Jesucristo. 

Miqueas veía una luz a la distancia. Percibió a un Dios majestuoso que gobierna sobre todo lo que acontece, que castigó a su propio pueblo sólo para purificarlo y restaurarlo. La perspectiva de Miqueas abarcaba no solamente los hechos de su tiempo, sino sucesos distantes en el futuro, tiempo en que las naciones martillarán sus espadas para azadones, 4:3. Miqueas miró sin temor las tinieblas por venir, pero su perspectiva de Dios le permitió ver más allá de las tinieblas. “Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz”, 7:8

Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz y lo escabroso en llanura. Estas cosas haré, y no los desampararé”, Isaías 42:16.

Jesús, en una de sus muchas enseñanzas, dijo: Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”, Mateo 10:27-28. Jesús, al igual que el profeta Isaías, nos presenta la devoción como algo del corazón; es practicar la vida de Jesús lo que al final nos llevará a proclamar lo que hemos recibido por él en la oscuridad, llevarlo a la verdad de su luz. Cuando Jesús vino al mundo, se convirtió en camino, en luz, en salvación y sanidad del cuerpo para los que estaban enfermos y por último, derramó su sangre en una cruz para que toda la humanidad pudiera reconciliarse con Dios. Cristo está más allá de las tinieblas que te impiden tener una relación con Dios y con tu familia y hoy, al leer estas líneas, puedes dar inicio a lo que te llevaría a disfrutar de una plena en Cristo Jesús. 

Jesús es la luz del mundo, ven a la luz, no quieras perder, gozo perfecto al amanecer; yo ciego fui, más ya puedo ver, Jesús es la luz del mundo. Es parte de una canción que hace tiempo entonaba y la cual puede conducirte a encontrarte con esa LUZ-CRISTO JESÚS

Les bendigo grandemente en Cristo Jesús. Que su brillante luz pueda llegar en este tiempo a cada vida, a cada corazón; a cada familia.

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