Fuentes españolas han revelado que en la segunda jornada del Consejo Europeo que se celebra en Bruselas, Sánchez ha lanzado esta propuesta que ha sido recibida con simpatía por Polonia y Luxemburgo, aunque el resto de los países lo contempla con cierto escepticismo. España se ha ofrecido también a suministrar apoyo técnico a los ferrocarriles ucranianos porque no utilizan el ancho europeo sino el soviético que es prácticamente igual al antiguo ancho español. Los trenes ucranianos tampoco caben en los túneles europeos.
España es el tercer país de la UE en capacidad de almacenamiento de cereales, con cerca de 30 millones de toneladas, suficiente para conservar con garantías los 25 millones de toneladas que están bloqueadas en Ucrania y que los mercados mundiales esperan recibir cuanto antes.
Sin embargo, el plan lanzado por Sánchez prevé en un primer momento un envío de 600 toneladas y podría llegar a 6.000 toneladas en septiembre, un volumen poco más que simbólico. Actualmente, los ferrocarriles de varios países, incluidos Polonia y Alemania intentan colaborar también para liberar el grano ucraniano, aunque el grueso de las exportaciones se hace a través del puerto rumano de Constanza y de allí a través de los Dardanelos al Mediterráneo. Con una capacidad de almacenamiento de 1,5 millones de toneladas y con la terminal de manipulación de cereales más rápida de la Unión Europea, este puerto es por ahora la única alternativa viable al bloqueo marítimo de los puertos ucranianos del Mar Negro. Desde el inicio de la guerra han pasado por allí unas 800.000 toneladas.

