Alexander Zverev vence a Ben Shelton y conquista su primer US Open en Nueva York

Alexander Zverev se proclamó campeón del Abierto de Estados Unidos por primera vez en su carrera al derrotar en la gran final al ídolo local Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2. En una intensa batalla de tres horas y 33 minutos sobre la pista central Arthur Ashe, el tenista alemán impuso su jerarquía y aplomo para levantar su segundo trofeo de Grand Slam en apenas tres meses, tras el conquistado el pasado junio en Roland Garros.

El choque arrancó decantándose del lado del raquetista germano gracias a los constantes desajustes de Shelton con el servicio. Zverev aprovechó la precipitación del joven estadounidense para llevarse el primer parcial con solvencia y certificar su dominio en el desempate de la segunda manga, mostrando una solidez impecable con su saque y su revés cruzado.

Pese a la ventaja del tenista de Hamburgo, Shelton espoleó a los 24.000 espectadores que abarrotaron el recinto neoyorquino al llevarse el tercer set apoyado en su agresividad sobre el fondo de la pista. Sin embargo, Zverev cortó de raíz cualquier conato de remontada en el cuarto parcial, mostrando una serenidad táctica absoluta para certificar la rotura decisiva y cerrar el partido sin titubeos.

El triunfo ratifica la tremenda regularidad exhibida por el alemán a lo largo de todo el curso, donde también alcanzó la final en Wimbledon. Con esta victoria, Zverev entierra definitivamente los fantasmas del pasado en Flushing Meadows y se establece como la alternativa más firme del circuito mundial frente al dominio de las grandes raquetas del momento.

Por su parte, la derrota de Ben Shelton prolonga la sequía del tenis masculino estadounidense en su torneo patrio. Ya son 23 años transcurridos desde que Andy Roddick se coronara en Nueva York en 2003, una racha negativa que los tenistas locales continúan sin poder romper ante su afición.

La madurez definitiva de un campeón que encontró su momento

La conquista de Alexander Zverev en el Abierto de Estados Unidos supone la confirmación de su madurez competitiva al borde de cumplir los treinta años. Tras años quedándose a las puertas en los grandes escenarios, el jugador de Hamburgo ha encontrado el equilibrio emocional necesario para gestionar los momentos de máxima exigencia sin acusar la presión.

El tenista germano supo aislarse de la atmósfera adversa en la pista Arthur Ashe, respondiendo con frialdad ante el empuje y la potencia del joven Shelton. Su efectividad con el primer servicio y el rigor mostrado en los rallies largos neutralizaron las virtudes del jugador norteamericano durante la mayor parte del encuentro.

Para la afición estadounidense, el desenlace volvió a suponer una amarga decepción en la búsqueda de un referente local capaz de reine en el cuadro masculino. Shelton acusó los errores no forzados en los momentos determinantes, cometiendo faltas dobles que lastraron sus opciones de llevar el duelo a la quinta manga.

El circuito concluye así el último Grand Slam del año con un Zverev pletórico que ha sabido capitalizar sus opciones en un calendario exigente. Sus dos coronas en París y Nueva York avalan un salto de calidad definitivo en su expediente deportivo.

Con la copa neoyorquina en sus manos, el alemán demuestra haber superado las dudas que frenaron su progresión en ediciones anteriores. Su triunfo en la pista central de la Gran Manzana reescribe su legado dentro del tenis internacional. @mundiario