El Dépor encontró ante el Valencia una fórmula que funcionó. Riki Rodríguez, Lorenzo Amatucci y Mario Soriano dieron al equipo superioridad por dentro, facilitaron una salida más limpia y permitieron controlar buena parte del encuentro. El resultado acompañó, pero sobre todo apareció una estructura que ofreció argumentos para construir. La llegada de Marc Casadó, sin embargo, abre ahora la posibilidad de ir un paso más allá.
El nuevo centrocampista aporta un perfil que el Deportivo no tenía con estas garantías. Casadó es un seis, un mediocentro acostumbrado a recibir delante de los centrales, dar continuidad a la posesión, proteger las pérdidas y ocupar una zona fija cuando los jugadores de delante abandonan su posición. Ese tipo de futbolista puede permitir a Antonio Hidalgo reducir efectivos en la base de la jugada sin perder equilibrio.
Hasta ahora, el Dépor había necesitado muchas veces que Mario Soriano bajase demasiados metros para participar. Puede hacerlo porque tiene calidad suficiente para recibir y girar el juego, pero cuanto más lejos aparezca del área rival, menos influencia tendrá donde realmente puede marcar diferencias. Con Casadó instalado por detrás, Soriano debería poder vivir mucho más cerca de la mediapunta, recibir entre líneas y participar en los últimos metros.
También puede cambiar el papel de Amatucci. El italiano tiene capacidad para actuar como pivote, pero también condiciones para soltarse algo más. Hidalgo podría construir un centro del campo con Casadó como único seis, Amatucci unos metros por delante y Soriano definitivamente liberado, o utilizar un doble pivote Casadó-Amatucci cuando el partido requiera mayor protección. Las dos variantes permiten mantener a Soriano donde más daño puede hacer.
Teun Gijselhart podía responder parcialmente a ese perfil, pero todavía está en una fase diferente. Tiene 21 años, procede del De Graafschap y su llegada debe entenderse también como una apuesta de crecimiento. Puede ser útil entrando en segundas partes, reforzando el centro del campo o ayudando a cerrar resultados, como ocurrió ante el Valencia, pero actualmente resulta difícil colocar sobre él la responsabilidad de ordenar al Deportivo en Primera División.
La competencia también cambia para el resto. Riki se ha ganado seguir teniendo minutos después de su actuación contra el Valencia, pero Casadó, Amatucci y Soriano parten con argumentos para ocupar los principales escalones de la rotación. Por detrás aparecen Gijselhart y Diego Villares. El capitán ha sido importante durante el regreso del club desde categorías inferiores, pero la exigencia de Primera y el nivel de las incorporaciones realizadas este verano hacen prácticamente imposible imaginarlo como una pieza habitual del once.
La transformación se entiende todavía mejor mirando la estructura completa. Hidalgo puede plantear una defensa de cuatro con Ximo Navarro en la derecha, Quagliata o Angeliño en la izquierda y una pareja de centrales formada por Noubi y Giménez si el uruguayo recupera un buen nivel físico. Por delante, Casadó podría ocupar el pivote, con Amatucci como acompañante cuando fuese necesario y Soriano varios metros más arriba.
Eso permitiría además añadir un futbolista ofensivo. Yeremay debería ocupar la izquierda estando disponible, mientras que en la derecha aparecen alternativas como Adama Traoré, Bil Nsongo, Mella o Luismi Cruz. Arriba, Pierre-Emerick Aubameyang parte como referencia principal. El Dépor podría pasar así de necesitar mucha acumulación interior para controlar los partidos a sostener un 4-2-3-1 o incluso un 4-1-4-1 con más jugadores capaces de atacar.
Ahí está el verdadero valor de la llegada de Casadó. No consiste solamente en añadir calidad a una posición concreta, sino en darle a Hidalgo la posibilidad de empezar a definir una identidad, especialmente en Riazor. Habrá partidos en los que el Deportivo tenga que protegerse y asumir menos riesgos, pero en casa debe tener capacidad para ir a buscar al rival. Si Casadó consigue sostener al equipo desde el seis, Soriano puede jugar donde realmente marca diferencias y el Dépor puede atacar con una pieza más sin renunciar al equilibrio. @mundiario
