Vallecas sigue cerrado entre informes, acusaciones y versiones enfrentadas

El Estadio de Vallecas continúa sin una fecha confirmada para recuperar el fútbol de Primera División. Rayo Vallecano y Comunidad de Madrid mantienen posiciones completamente enfrentadas sobre el estado del recinto y, mientras ambas partes defienden interpretaciones diferentes de las últimas inspecciones, el conjunto franjirrojo tendrá que disputar nuevamente un partido como local lejos de su estadio.

El último capítulo llegó después de la visita realizada este miércoles por técnicos de la Comunidad de Madrid junto a representantes de CEDIAL, empresa responsable de la auditoría que motivó la suspensión cautelar de la concesión. El Rayo sostiene que, tras revisar las instalaciones, los técnicos presentes trasladaron que el recinto cumple con las condiciones exigibles de seguridad y salubridad.

El club asegura además que la empresa auditora ya remitió a la Administración regional un informe preliminar favorable. Para sostener su posición ha hecho pública diferente documentación relacionada con las instalaciones eléctricas, los sistemas contra incendios, el alumbrado de emergencia, las calderas o los controles de legionela.

La Comunidad de Madrid, sin embargo, mantiene una interpretación diferente. El Gobierno regional sostiene que todavía no existe un informe técnico definitivo que certifique que el estadio puede reabrirse y considera necesario esperar a que concluya la nueva auditoría antes de levantar la suspensión. La seguridad y la salubridad del recinto deberán quedar acreditadas antes de permitir nuevamente la entrada de espectadores.

El problema ha dejado así de ser únicamente una cuestión relacionada con unas obras o unas deficiencias concretas. Rayo y Comunidad discrepan incluso sobre qué conclusiones pueden extraerse de las inspecciones realizadas. Mientras el club considera que ya ha demostrado documentalmente que Vallecas reúne las condiciones necesarias, la Administración entiende que ese proceso todavía no ha terminado.

Las relaciones entre ambas partes se han deteriorado durante las últimas semanas. El Rayo responsabiliza a la Comunidad de prolongar una situación que está provocando perjuicios deportivos y económicos, mientras el Gobierno regional atribuye buena parte del problema al mantenimiento realizado durante los últimos años y rechaza reabrir el recinto sin todas las garantías técnicas.

Mientras continúa el intercambio de acusaciones, la consecuencia deportiva es clara. El encuentro entre el Rayo Vallecano y el Racing de Santander del sábado 5 de septiembre figura oficialmente en el Estadio Ontime Butarque, por lo que el equipo franjirrojo volverá a ejercer de local en Leganés.

La situación resulta todavía más llamativa porque existe un proyecto mucho mayor alrededor del estadio. La Comunidad presentó en junio una remodelación integral valorada en 60 millones de euros, con una ampliación del aforo desde los actuales 14.500 espectadores hasta al menos 18.500 y un plazo estimado de ejecución de 24 meses.

Vallecas queda así atrapado entre dos problemas diferentes: resolver las condiciones necesarias para recuperar inmediatamente los partidos y afrontar a medio plazo una profunda modernización de un estadio que acaba de cumplir 50 años. Antes de pensar en esa transformación, Rayo y Comunidad deberán ponerse de acuerdo sobre una cuestión mucho más urgente: cuándo puede volver a jugarse con normalidad en el barrio. @mundiario