Claves del Grupo I: Francia convence, Noruega cumple y Senegal sigue viva

Francia fue la gran dominadora del Grupo I. Tres partidos, tres victorias y diez goles a favor para una selección que no solo cumplió con los pronósticos, sino que además dejó algunas de las mejores sensaciones de toda la fase de grupos. Los franceses cerraron la primera fase goleando 4-1 a Noruega y terminaron con pleno de nueve puntos.

La última jornada confirmó el excelente momento del conjunto francés. Ousmane Dembélé firmó un triplete ante una Noruega plagada de suplentes y lideró una actuación que volvió a demostrar la profundidad de una plantilla repleta de recursos ofensivos.

Ni siquiera la ausencia de Didier Deschamps en el banquillo impidió que Francia mostrase una autoridad impropia de una fase de grupos mundialista.

Noruega también cumplió con su objetivo. Tras casi tres décadas sin protagonismo mundialista, la selección escandinava encontró el premio a una generación liderada por Erling Haaland.

Las victorias ante Irak y Senegal le permitieron llegar clasificada a la última jornada, dar descanso a jugadores como Haalan, Odegaard o Sorloth, y asegurar el segundo puesto del grupo pese a la derrota frente a Francia.

Precisamente Haaland fue otra de las claves del grupo. El delantero apareció cuando Noruega más lo necesitaba y confirmó que puede ser uno de los nombres propios de las eliminatorias. Junto a Mbappé, volvió a demostrar por qué buena parte de los focos del Mundial apuntan hacia ellos.

Senegal dejó una sensación extraña. La selección africana reaccionó en la última jornada con una contundente goleada por 5-0 frente a Irak, pero los daños de las dos primeras derrotas ya eran demasiado grandes. La victoria y el golaverage positivo mantiene muy vivas sus opciones como una de las mejores terceras, aunque la sensación fue que despertó demasiado tarde.

Irak, por su parte, fue una de las selecciones más superadas de la fase de grupos. Perdió sus tres encuentros, recibió doce goles y nunca logró competir de verdad por una de las plazas de clasificación. Su regreso a un Mundial cuarenta años después terminó siendo mucho más duro de lo esperado.

A diferencia de otros grupos donde aparecieron sorpresas o eliminaciones inesperadas, el Grupo I respetó casi por completo la lógica previa al torneo. Francia era favorita para acabar primera, Noruega partía como principal candidata al segundo puesto y ambas selecciones acabaron ocupando esas posiciones.

La diferencia estuvo en las sensaciones. Mientras otras candidatas avanzaron dejando dudas, Francia completó una fase de grupos prácticamente impecable. Y eso convierte a los franceses en una de las selecciones que más reforzadas salen de esta primera fase del Mundial 2026. @mundiario