El Grupo H dejó una de las grandes historias de la fase de grupos del Mundial 2026. España terminó primera y cumplió el objetivo, pero no fue la selección que más titulares acaparó. El gran relato estuvo en Cabo Verde, que consiguió meterse en dieciseisavos de final con tres empates y tres puntos.
La selección africana hizo historia sin ganar un solo partido. Empató ante España, resistió contra Uruguay y cerró su pase frente a Arabia Saudí. No fue una clasificación brillante desde el resultado, pero sí enorme desde el contexto: Cabo Verde llegó como una de las selecciones llamadas a sufrir y acabó entre las 32 que siguen vivas.
Uruguay llegaba al Mundial con el objetivo de pelear por el liderato junto a España y terminó eliminada en la fase de grupos. No ganó un solo partido, sumó únicamente dos puntos de nueve posibles y firma una debacle histórica en un grupo que parecía asequible. Un desenlace difícil de imaginar cuando comenzó el torneo.
El lío interno de Uruguay tampoco ayudó. El ambiente enrarecido alrededor del vestuario acompañó a la selección durante todo el grupo y acabó teniendo reflejo en el campo. No explica por sí solo la eliminación, pero sí forma parte de una caída que fue mucho más que futbolística.
España ganó el grupo, pero no despejó todas las dudas. No encajó ningún gol, un dato positivo, aunque también entraba dentro de lo esperable por el nivel de los rivales. La cuestión estuvo más en las sensaciones: la selección solo se mostró claramente superior durante la primera parte ante Arabia Saudí.
El empate contra Cabo Verde ya había dejado señales de atasco. La goleada frente a Arabia Saudí rebajó la presión, pero no borró todas las preguntas. Y el triunfo contra Uruguay sirvió para asegurar el liderato, aunque tampoco dejó la imagen de una candidata que arrolla a sus rivales.
Además, España dio la sensación de llegar cargada físicamente. Muchos jugadores vienen de temporadas muy largas y el equipo no mostró siempre el ritmo, la frescura ni la agresividad que se espera de una aspirante al título. Puede crecer durante el torneo, pero la fase de grupos dejó más advertencias que certezas.
El Grupo H acabó siendo el grupo de los contrastes. Cabo Verde convirtió tres empates en una página histórica. Uruguay transformó las expectativas en una eliminación dolorosísima. Y España, entre ambos extremos, avanzó primera a dieciseisavos, pero todavía tiene que demostrar que puede jugar como una verdadera candidata al Mundial. @mundiario
