El Atlético ahonda la herida del United y reina en Europa al compás de Barrios

El Estadio Riyadh Air Metropolitano vivió una auténtica noche grande continental teñida por una profunda carga emotiva y resuelta con el oficio característico del libreto de Diego Pablo Simeone. El Atlético de Madrid sumó un triunfo de enorme peso estratégico en la segunda jornada de la fase de liga de la Champions League al doblegar por 2-0 a un alicaído Manchester United. Los rojiblancos dedicaron la victoria a su capitán Koke Resurrección, ausente a última hora por el doloroso fallecimiento de su madre, saltando al césped con brazaletes negros tras un respetuoso minuto de silencio que unió a ambas hinchadas.

El duelo quedó decantado prácticamente desde el pitido de arranque gracias a un chispazo de máxima precisión táctica. En la primera acometida del choque, cuando el cronómetro apenas completaba su primer giro, Lee Kang-in habilitó en carrera a Álex Baena al espacio. El mediapunta almeriense contemporizó dentro del área, recortó a su par y sirvió con temple hacia la frontal para la llegada de Pablo Barrios, quien empaló el esférico de primeras para batir a Senne Lammens con suspense e inaugurar el marcador en el minuto uno.

El sopapo tempranero no amilanó del todo al cuadro británico dirigido por Michael Carrick, que trató de sacudirse el dominio apostando por la velocidad en banda de Bryan Mbeumo y Marcus Rashford. Sin embargo, la zaga colchonera, comandada por un contundente Cuti Romero y la fiabilidad de Dávid Hancko, cerró filas con orden espartano. En las escasas ocasiones en que los visitantes encontraron rendijas, apareció la figura imponente de Jan Oblak bajo los tres palos para abortar una internada muy clara de Mbeumo en el corazón del área.

Por su parte, el Atlético coqueteó en varias ocasiones con la ampliación de la renta antes del intermedio. Alejandro Grimaldo acarició el tanto de la jornada con un tiro libre magistral desde más de treinta metros que se estrelló violentamente contra la madera. Poco antes del descanso, Johnny Cardoso llegó a perforar la red con un derechazo teledirigido a la media luna, pero el colegiado, tras consulta con la sala VOR, invalidó la diana por una mano previa de Marcos Llorente que dejó el electrónico en la mínima ventaja momentánea.

El inicio del segundo acto mantuvo la tensión competitiva, con un United obligado a adelantar líneas y un Atlético amenazando al contragolpe. Julián Alvarez rozó el gol con una volea rasa con la pierna zurda que escupió el poste derecho, levantando los suspiros de la grada. La respuesta inglesa corrió a cargo de Bruno Fernandes mediante un latigazo lejano que rozó el travesaño, recordando que la renta exigía máxima concentración para evitar cualquier susto indeseado.

La expulsión de Yoro y la pegada letal de Ademola Lookman

Consciente de la necesidad de refrescar piernas en el tramo decisivo, Simeone movió el banquillo introduciendo a Marc Pubill, Jonathan David y Ademola Lookman. La frescura de los recién ingresados desarmó de inmediato a la retaguardia de los diablos rojos. En el minuto 74, Jonathan David ganó la espalda a la defensa británica y provocó un forcejeo al borde del área con Leny Yoro, acción sancionada con cartulina roja directa para el central francés por cortar una ocasión manifiesta de gol.

Quedarse con diez futbolistas terminó de demoler la resistencia de los mancunianos, que cuatro minutos más tarde recibieron la estocada definitiva. En una fulgurante transición ofensiva en el minuto 78, Lammens rechazó con apuros un disparo cruzado de Jonathan David, pero el rebote quedó servido para que Ademola Lookman, atento y letal en boca de gol, empujara el cuero al fondo de las mallas para estampar el 2-0 definitivo.

El tanto del atacante internacional desató el júbilo en el Metropolitano y convirtió los últimos diez minutos en un ejercicio de control absoluto por parte de los pupilos del Cholo. El técnico argentino reforzó la retaguardia dando entrada a Robin Le Normand para neutralizar las desesperadas embestidas de Matheus Cunha y Joshua Zirkzee, sellando una victoria balsámica que consolida el camino rojiblanco en el certamen europeo.

Para el Manchester United, el tropiezo en la capital española profundiza una espiral deportiva sumamente delicada. Encadenando tropiezos consecutivos y con Michael Carrick situado en el ojo del huracán mediático, el cuadro inglés volvió a exhibir una alarmante falta de pegada y una fragilidad defensiva que le penaliza enormemente cuando se enfrenta a bloques organizados y de máxima contundencia.

El pitido final rubricó una noche redonda para el Atlético de Madrid, que mantiene su fortaleza inexpugnable en el Metropolitano y da un salto cualitativo en la tabla continental. Con la solidez defensiva recuperada, el descaro goleador de Barrios y la pólvora letal de Lookman, el conjunto colchonero rindió el mejor tributo posible a la memoria familiar de su eterno capitán. @mundiario