El caso Ueno Bank tumba a Santiago Peña: Pedro Alliana asume la presidencia de Paraguay

Paraguay tiene nuevo presidente, pero el poder continúa en las mismas manos. Pedro Alliana juró este viernes como jefe del Estado tras la destitución de Santiago Peña, apartado del cargo por el Senado en un juicio político precipitado por el escándalo financiero de Ueno Bank. Mientras el nuevo mandatario pronunciaba su primer discurso ante el Congreso, agentes policiales y fiscales se presentaban en el domicilio de su antecesor en Asunción para notificarle una orden de detención. Peña permanecerá bajo arresto domiciliario y deberá comparecer ante las autoridades.

El ahora expresidente fue trasladado de urgencia al Regimiento Escolta Presidencial por motivos de seguridad, en la noche de este viernes. La medida se ejecutó después de que los manifestantes que se congregaron para repudiarlo frente a su vivienda particular en Asunción desbordaran el cerco policial. Vecinos y manifestantes arrojaron piedras y objetos contra los vehículos de la comitiva y los agentes de seguridad. La Policía Nacional tuvo que intervenir disparando balas de goma para dispersar a la multitud que superó el cordón de seguridad.

La sucesión se produjo después de dos días de tensión política y de una votación que terminó con 44 senadores a favor de la condena de Peña. El expresidente, de 47 años, había presentado su dimisión el jueves, una vez perdido el respaldo de su propia formación, la Asociación Nacional Republicana (ANR), conocida como Partido Colorado. Sin embargo, la renuncia no fue aceptada formalmente por la Cámara de Diputados y el procedimiento parlamentario siguió adelante hasta su destitución.

Alliana, de 52 años y hasta ahora vicepresidente, completará el mandato presidencial hasta 2028. Su llegada al Palacio de López evita una ruptura en el control institucional del Partido Colorado, que ha conseguido absorber el impacto de la crisis sin ceder la jefatura del Estado, aunque a costa de la indignación de la opinión pública. El nuevo presidente agradeció expresamente el respaldo de su formación y reafirmó su fidelidad a sus postulados, en un discurso recibido con aplausos en el Congreso, controlado por los colorados, divididos en varias facciones enfrentadas entre sí.

El principal compromiso del nuevo mandatario fue dirigido a los ahorradores perjudicados por el colapso de la entidad financiera. “Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente, no los vamos a dejar solos”, prometió. Alliana ordenó adoptar medidas inmediatas para resarcir a los depositantes, con prioridad para los más desfavorecidos, y advirtió de que no quería “tibios” al frente de esa tarea.

 

Alliana promete compensar a los afectados por Ueno Bank

La intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central (BCP), tras detectar problemas de solvencia, ha dejado a millones de paraguayos y a distintas instituciones públicas sin acceso a sus ahorros. La crisis ha situado bajo sospecha tanto a los responsables de la entidad como a los mecanismos de supervisión financiera y a quienes tenían responsabilidades políticas e institucionales sobre su funcionamiento.

Durante el debate parlamentario, la diputada opositora Rocío Vallejo, sostuvo que las actuaciones atribuidas a Peña expusieron a ahorradores y pensionistas a un perjuicio de enorme magnitud. “Perdió, y esa cifra va en aumento, 1.200 millones de dólares”, afirmó la dirigente del centrista Partido Patria Querida (PPQ), antes de acusar al expresidente de conocer de antemano la caída del banco.

Alliana también anunció una política de contención del gasto público y reclamó a sus ministros que limiten los viajes al extranjero a situaciones “impostergables”. “Yo voy a ser un presidente que se ocupa del Paraguay adentro”, afirmó, al reclamar que la actividad del Gobierno se concentre en el territorio nacional. Además, exigió a los integrantes de su gabinete que rindan cuentas a diario sobre las actuaciones realizadas, “sin excusas y con respeto”.

 

Un juicio político marcado por las acusaciones contra Peña

La destitución se apoyó en un conjunto de cargos presentados por diputados que actuaron como fiscales ante el Senado. Entre ellos figuraban presuntos conflictos de intereses, manipulación de la supervisión regulatoria, desvío de fondos de pensiones y participación en un supuesto encubrimiento institucional relacionado con el Banco Central.

La oposición sostuvo que el expresidente había favorecido intereses vinculados al conglomerado empresarial que gestiona Ueno Bank, del que fue accionista, y que las autoridades financieras no actuaron con la diligencia necesaria ante los problemas de la entidad. La intervención del Banco Central convirtió esas sospechas en una crisis en la opinión pública y terminó precipitando la pérdida de apoyos políticos de Peña.

Su defensa intentó frenar el procedimiento solicitando más tiempo para preparar los alegatos. El Senado rechazó la prórroga y emplazó al mandatario a comparecer. Finalmente, sus abogados acudieron para denunciar una “violación al debido proceso” y cuestionar que el Congreso continuara con el juicio político después de que Peña hubiera presentado su renuncia.

Los representantes legales sostuvieron que la negativa a aceptar la dimisión podía abrir la puerta a una reclamación ante tribunales internacionales. Sin embargo, la Cámara alta mantuvo el procedimiento y aprobó la condena. Ahora, la condena por juicio político le impide a Peña acceder a la condición de senador vitalicio, reservada a los expresidentes, que lleva aparejada inmunidad parlamentaria.

Dos perfiles distintos en el Partido Colorado

La salida de Peña pone fin a la trayectoria de un presidente cuyo perfil había estado estrechamente ligado al mundo financiero y académico. Formado en la Universidad Católica de Asunción, donde impartió Teoría Financiera y Teoría Económica, amplió sus estudios con una maestría en Administración Pública en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

En 2009 se incorporó al Fondo Monetario Internacional (FMI), en Washington, donde trabajó en la relación del organismo con países africanos. Posteriormente desarrolló buena parte de su carrera en el Banco Central de Paraguay, pasó por el área de Investigación Económica y llegó a formar parte del directorio de la institución. La crisis de Ueno Bank ha colocado precisamente a ese organismo supervisor en el centro de las controversias sobre la gestión y el control del sistema financiero.

Alliana representa un perfil diferente. Nacido en Pilar, en el departamento de Ñeembucú, el nuevo presidente construyó su carrera dentro del Partido Colorado, la formación política con mayor peso histórico en Paraguay. Su formación académica también ha sido objeto de controversia, el diario ABC Color informó de que cursó Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma San Sebastián, después de consultar sus antecedentes ante el Ministerio de Educación.

En su discurso de investidura, Alliana reivindicó sus orígenes y recordó que procede de una región marcada por la historia del país. “Vengo de Ñeembucú, tierra donde la patria luchó por su propia vida”, dijo. Pero su principal desafío no será el relato de sus raíces, sino demostrar que el nuevo Ejecutivo puede responder a una crisis que ha erosionado la confianza en las instituciones financieras y políticas.

La destitución de Peña fue recibida con celebraciones por centenares de personas en las calles de Asunción, donde las protestas contra la gestión de la crisis financiera habían elevado la presión sobre el Gobierno. La detención domiciliaria del expresidente añade una dimensión judicial a una sucesión que, pese al cambio en la jefatura del Estado, mantiene al Partido Colorado al frente del país. @mundiario