El mercado todavía puede alterar los planes del Celta cuando menos lo espera. Mientras la dirección deportiva trabaja para terminar de completar la plantilla, la Premier League ha puesto sus ojos en Javi Rueda, una de las grandes revelaciones celestes de la pasada temporada. El malagueño cuenta con una oferta del Nottingham Forest, aunque no ha trascendido una cantidad suficientemente contrastada como para darla por válida.
La posición de Claudio Giráldez difícilmente podría ser más contundente. El entrenador reconoció el interés existente, pero aseguró que “no pasa por mi cabeza que no siga”. No se limita además a una defensa genérica de uno de sus jugadores: lo considera “vital” para la planificación del Celta por el recorrido y la profundidad que proporciona en el carril derecho y por su capacidad para compenetrarse con los futbolistas que aparecen por delante.
Su importancia va mucho más allá de los minutos acumulados. Rueda se ha convertido en uno de los pocos jugadores de la plantilla capaces de transformar una posición defensiva en una amenaza constante al espacio. Giráldez llegó a definirlo durante la pasada temporada como “el mejor jugador de la Liga atacando los espacios”. Su velocidad permite al Celta estirar al rival, amenazar su espalda y disponer de una vía directa cuando el juego asociativo encuentra demasiadas dificultades.
Los números terminaron respaldando esa sensación. La ficha oficial del Celta recoge 40 partidos y cuatro goles durante la temporada 2025/26. En Primera, LaLiga le contabiliza 26 encuentros y seis asistencias, la cifra más alta entre los defensas de la competición, igualado con Sergio Gómez y Yuri Berchiche. Además, UEFA registra 11 apariciones, dos goles y una asistencia en la Europa League, competición en la que tuvo un papel especialmente importante en la eliminatoria frente al Olympique de Lyon.
El crecimiento ha sido especialmente rápido. Rueda llegó a Vigo en 2023 después de pasar por las canteras del Málaga y del Real Madrid, comenzó en el Celta Fortuna y posteriormente continuó su evolución cedido en el Albacete. A su regreso terminó asentándose definitivamente en el primer equipo y el club respondió a su progresión ampliando en noviembre de 2025 su contrato hasta junio de 2029.
Una venta que el Celta tendría que compartir
Existe además un condicionante económico que convierte una posible venta en una operación mucho menos atractiva de lo que indicaría únicamente la cifra del traspaso. El Real Madrid conserva el 50% de una futura venta de Javi Rueda, una condición que se mantiene pese a la renovación firmada con el Celta. Su cláusula de rescisión estaría en torno a los 30 millones de euros.
La consecuencia es evidente. El Celta tendría que desprenderse de un futbolista de 24 años, con contrato largo, plenamente adaptado al modelo de Giráldez y todavía con margen de crecimiento, pero solo ingresaría la mitad de una hipotética operación. Una propuesta que desde fuera pueda parecer elevada pierde mucho atractivo cuando una parte tan importante del dinero termina en las arcas del Real Madrid.
El momento deportivo tampoco invita a abrirle la puerta. Giráldez todavía espera movimientos para terminar de completar su plantilla y ha pedido refuerzos concretos antes del cierre del mercado. Una salida de Rueda obligaría a añadir otra necesidad a la planificación. Sergio Carreira ofrece una alternativa de garantías en el costado derecho, pero las características del malagueño son diferentes y el propio entrenador ha dejado claro cuánto valora precisamente su capacidad para dar profundidad al equipo.
Tampoco consta que Rueda esté presionando para marcharse. Giráldez aseguró públicamente que cree que el futbolista quiere continuar en Vigo, un deseo que coincide con el del cuerpo técnico y el club. El Nottingham Forest representa una amenaza real por la capacidad económica de la Premier y por la existencia de una oferta, pero por ahora no existe una operación cerrada ni una petición pública del jugador para abandonar el Celta.
Por eso el Celta tiene razones de sobra para resistirse. No se trata únicamente de proteger a uno de los futbolistas que más creció durante la pasada temporada. Rueda aporta un registro que Giráldez considera fundamental, tiene contrato hasta 2029 y cualquier venta tendría que repartirse con el Real Madrid. La Premier ha llamado a la puerta, pero para que al Celta le compense abrirla hará falta mucho más que una oferta simplemente atractiva. @mundiario
