El Deportivo encuentra una pareja para Aubameyang

Pierre-Emerick Aubameyang llegó a A Coruña como el gran fichaje ofensivo del Deportivo para su regreso a Primera División. Experiencia, gol y una trayectoria difícilmente comparable con la del resto de atacantes de la plantilla. Sin embargo, los primeros pasos del gabonés como blanquiazul han dejado también otro protagonista inesperado: Nsongo Bil se ha convertido en su pareja de ataque.

Antonio Hidalgo ya mostró ante el Elche cuál puede ser la fórmula para sacar más partido a Aubameyang. El técnico modificó ligeramente las funciones que el delantero había desempeñado durante la pretemporada y trató de acercarlo mucho más al área, liberándolo de parte del trabajo de apoyo y permitiéndole concentrarse en atacar los espacios y buscar el remate. Una parte importante de ese cambio fue posible gracias a Bil.

El camerunés asumió buena parte del trabajo menos visible. Bajó metros cuando el equipo defendía, ayudó por dentro, disputó balones largos y acudió al apoyo cuando el Deportivo necesitó una referencia para progresar. Ante el Elche dio 27 toques en aproximadamente una hora, los mismos que Aubameyang pese a que el gabonés permaneció unos 25 minutos más sobre el césped. El objetivo era claro: Bil debía asumir más desgaste para que Auba pudiese vivir más cerca de la última línea rival.

El propio Hidalgo reconoció después del encuentro que el cuerpo técnico había buscado precisamente ese reparto de funciones. Aubameyang debía estar más cerca del gol y de la ruptura, mientras Bil ofrecía al equipo una referencia diferente. El resultado se observó en el 1-0 ante el Elche, con el gabonés atacando el espacio y resolviendo la acción como un delantero centro puro.

La situación adquiere todavía más valor al observar dónde estaba Nsongo Bil hace apenas unos meses. Comenzó la pasada temporada en el Fabril, donde firmó 12 goles y una asistencia en sus primeros 20 partidos, debutó posteriormente con el primer equipo en Copa del Rey y terminó acumulando 17 encuentros de Liga con seis tantos y una asistencia. Los dos más importantes llegaron en Valladolid y certificaron matemáticamente el regreso del Deportivo a Primera.

Su rendimiento llevó al club a renovarlo el pasado 12 de junio hasta 2030 y convertirlo definitivamente en futbolista del primer equipo. Era una decisión prácticamente obligada después de su irrupción y fue recibida como una apuesta de futuro, pero aquello no significaba que Bil tuviese asegurada la titularidad en Primera. El Deportivo acababa de ascender y la dirección deportiva tenía previsto elevar el nivel de una plantilla que necesitaba refuerzos en prácticamente todas sus líneas.

También cambió el panorama de la delantera. Samuele Mulattieri regresó al Sassuolo después de que no se cumpliesen todas las condiciones necesarias para ejecutar la opción de compra incluida en su cesión. Zakaria Eddahchouri, máximo goleador deportivista de la pasada Liga con 12 tantos, permaneció en A Coruña después de una temporada en la que perdió la titularidad primero ante el italiano y posteriormente ante el propio Bil.

Y entonces llegó Aubameyang. La incorporación de un delantero de semejante trayectoria parecía aumentar todavía más la competencia para un jugador que unos meses antes pertenecía al Fabril. Pero Bil volvió a responder de la misma manera que durante el curso pasado: ganándose el puesto sobre el césped. Fernando Soriano confirmó en julio que, salvo alguna salida, el Deportivo consideraba cubierta la posición con Aubameyang, Zakaria y Bil. Por ahora, el camerunés está por delante de uno de esos competidores y, sobre todo, ha demostrado que puede jugar junto al otro.

 

Aubameyang ya había anticipado esa compatibilidad durante su presentación. El gabonés destacó la fuerza de su compañero y reconoció que Bil podía ayudarle con determinadas tareas. Las primeras pruebas oficiales han reforzado aquella impresión: uno aporta movilidad, sacrificio y capacidad para disputar; el otro puede reservar más energía para aquello en lo que continúa siendo diferencial a sus 37 años, atacar el área y marcar.

La renovación de Nsongo Bil aseguró su futuro en el Deportivo, pero el camerunés está consiguiendo algo que ningún contrato podía garantizarle: un lugar en el presente. De pasar del Fabril al primer equipo, después a ser decisivo para ascender y finalmente a compartir ataque con Aubameyang. La llegada de una estrella no le quitó el sitio. Por ahora, incluso parece haberle dado una función todavía más importante. @mundiario