El Real Club Deportivo de A Coruña regresa a Primera División de la Liga después de ocho años y una larga travesía por las categorías inferiores, con una de las mayores decepciones de su larga historia.
Ocho años después, el Deportivo vuelve al lugar que durante tanto tiempo consideró suyo. El traumático descenso de 2018 abrió una travesía que llevó a este campeón de Liga y Copa incluso hasta el tercer escalón del fútbol español. Pero Riazor volverá a vestirse esta temporada con las galas de la división de élite del fútbol español. Y el regreso no será tímido: el club coruñés ha decidido invertir con fuerza para intentar que esta vuelta a Primera no tenga un billete exprés de regreso.
En efecto, con el respaldo económico de Abanca, la entidad presidida por Juan Carlos Escotet, ronda ya los 30 millones de euros en fichajes, una cifra que, hasta ahora, solo superan Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid. La apuesta refleja la intención de un club que no quiere afrontar la temporada únicamente desde la mentalidad del recién ascendido.
El Dépor afronta su regreso con una de las mayores inversiones de Primera. La disputa con las peñas amenaza con enturbiar la ilusión de Riazor
Porque el Deportivo no es un recién llegado cualquiera. Es uno de los nueve clubes que han conquistado alguna vez el título de la Primera División española y pretende recuperar, aunque sea progresivamente, parte del terreno perdido durante ocho años especialmente duros para el deportivismo y la ciudad.
Yeremay y Aubameyang, presente y experiencia
Dos nombres simbolizan mejor que ningún otro la ambición de este nuevo Dépor. Uno ya estaba y ha sido capaz de resistir las llamadas del mercado. El otro llega con ilusión renovada, aunque veterano, con una carrera construida en algunos de los escenarios más importantes de Europa. Yeremay Hernández y Pierre-Emerick Aubameyang serán así dos de los grandes argumentos ofensivos del equipo de Antonio Hidalgo.
El Deportivo regresa a Primera ocho años después con una inversión, por tanto, cercana a los 30 millones de euros para intentar consolidarse de nuevo en la élite.
El club ha conseguido retener a Yeremay pese al seguimiento de numerosos equipos europeos, algunos de ellos participantes en la Liga de Campeones. Su irrupción en el fútbol profesional ha sido meteórica. El atacante canario, que cumplirá 24 años en diciembre, aterriza por primera vez en la máxima categoría después de firmar 26 goles en sus dos últimas temporadas en Segunda.
Su aportación resultó especialmente determinante en la campaña del ascenso. Marcó 11 goles y repartió 10 asistencias, cifras que explican por qué su continuidad puede considerarse casi como uno de los principales movimientos del mercado deportivista.
Su preparación, sin embargo, está siendo medida con especial precaución. Yeremay no ha participado en los partidos de la pretemporada y tampoco jugó anoche en el Teresa Herrera, porque los servicios médicos quieren evitar riesgos con los problemas de pubis que ya le obligaron a detenerse durante el pasado ejercicio. El objetivo es que llegue en perfectas condiciones al estreno liguero frente al Elche, el lunes 17.
La llegada de Aubameyang
A su lado aparece una incorporación con resonancia internacional. Aubameyang llega procedente del Olympique de Marsella para vivir su segunda etapa en el fútbol español después de su paso por el Barcelona. El gabonés aporta gol, experiencia y una trayectoria difícilmente habitual en la plantilla de un equipo recién ascendido.
Una importante inversión económica para elevar el nivel competitivo del Dépor. La apuesta económica no termina en su delantero. El Deportivo pagó los nueve millones de euros de la cláusula de rescisión de Leo Román, portero internacional español procedente del Mallorca, aunque la inversión también mira hacia futbolistas jóvenes con margen de crecimiento.
El Dépor ha conseguido retener a Yeremay y añade a Aubameyang a un ataque que mezcla el gran talento de su cantera con la experiencia de un delantero de dimensión internacional
El regreso de Angeliño supone otra incorporación de peso para el lateral izquierdo. Junto a él han llegado el italiano Lorenzo Amatucci, procedente de la Fiorentina; el neerlandés Teun Gijselhart, del De Graafschap Doetinchem; el danés Jonathan Asp Jensen, del Bayern Múnich; y el polaco Bright Ede, procedente del Motor Lublin. El Dépor ha conseguido retener a Yeremay y añade a Aubameyang a un ataque que mezcla el gran talento de su cantera con la experiencia de un delantero de dimensión internacional.
El resultado es una plantilla con más recursos y alternativas que la que logró el ascenso, aunque la planificación todavía no puede darse por finalizada.
El amistoso frente a la Fiorentina, y el mismo enfrentamiento con el Real Madrid, los rivales de mayor exigencia durante la pretemporada, han vuelto a señalar una carencia muy concreta. El Deportivo necesita un central zurdo con experiencia, especialmente después de comprobar los problemas del equipo de Antonio Hidalgo para defender el juego aéreo.
La situación de Miguel Loureiro tampoco ayuda. El defensa no ha podido participar durante buena parte de la preparación por lesión, mientras que Dani Barcia y Arnau Comas se encuentran en la rampa de salida.
Si no llega ese refuerzo antes del debut, Lucas Noubi y Bright Ede apuntan a formar la pareja de centrales contra el Elche. No sería extraño, en cualquier caso, que Hidalgo volviera a acelerar la adaptación de un recién llegado, como ya hizo durante el pasado mercado invernal, cuando situó a Álvaro Ferllo bajo los palos después de apenas un par de entrenamientos con sus nuevos compañeros.
El conflicto con los Blues
El regreso a Primera también abre otro conflicto en el Deportivo. No toda la ilusión generada alrededor del retorno a Primera ha encontrado correspondencia fuera del césped. La temporada comienza también marcada por el enfrentamiento entre la directiva y la Federación de Peñas a raíz de las condiciones establecidas para los abonados de Maratón Inferior, la zona donde tradicionalmente se sitúan los Riazor Blues y que ayer dejaron desiertas sus localidades en el estadio de Riazor.
No hay que olvidar que el Deportivo fue el club que acumuló más propuestas de sanción económica durante la pasada temporada entre los 42 integrantes del fútbol profesional y ha decidido endurecer el control sobre esa grada.
La entidad exige que los abonados estén identificados para poder retirar un carnet que recalca que es “personal e intransferible” y no tiene intención de modificar esta política pese al malestar expresado por la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces.
La última reunión terminó sin acuerdo, un conflicto que contrasta con el clima de expectación generado en la ciudad alrededor del equipo. Porque lo verdaderamente extraordinario está a punto de suceder otra vez en Riazor. Ocho años después, el Deportivo volverá a disputar un partido de Primera División. Lo hará con Yeremay convertido en bandera, Aubameyang como fichaje de impacto y una inversión propia de quien no quiere limitarse a celebrar el regreso.
Volver era el primer objetivo. Ahora el desafío consiste en quedarse y empezar a recuperar el lugar que, según los deportivistas, nunca debió perder. @mundiario
