El padre de dos hijos, que estaría ejerciendo labores de francotirador en Ucrania, murió el 30 de marzo cuando la región de Donbass, en el este del país, fue objeto de un intenso bombardeo.
Su amiga, Anya Neilande, dijo que sus allegados habían tratado de persuadirlo de que regresara a Ucrania. Según ‘The Irish Times’, Neiland dijo: «Era bastante heroico. La gente trató de convencer a Alex para que se quedara. Pero creo que estaba muy comprometido y tomó una decisión. Era realmente terco. Habría caminado hasta Ucrania si hubiera tenido que hacerlo. Así de decidido estaba».
Zavhorodniy voló a Varsovia, en Polonia, antes de dirigirse a Ucrania, donde se reunió con voluntarios. Fue destinado a una unidad militar y se le asignó un papel en la guerra.
Hablando en ‘Today with Claire Byrne’, Anya comentó: «Dijo que tenía que volver a Ucrania porque alguien tenía que proteger a los niños, los ancianos y las mujeres. Sentía que era su deber volver y protegerlos».
Otro amigo, Alex Cucuet, le dijo a ‘Morning Ireland’ de RTE que Alex era una «persona muy enérgica y divertida». «Siempre fue la primera persona que estaba al frente de todo lo que había que organizar». Después de que Zavhorodniy llegara a Ucrania siguieron en contacto: «Estaba en WhatsApp. Me enviaba mensajes de texto y fotos divertidas tratando de hacernos reír a todos a pesar de que estábamos preocupados por él».
Desde que se conoció la muerte, Anya ha creado una recaudación en ‘GoFundMe’, que ya acumula 28.000 euros para la familia de Oleksandr. «Un enorme agradecimiento a todos los irlandeses e Irlanda como país», dijo. «Un enorme agradecimiento en nombre de todos por abrir las fronteras y por ayudarnos».
Un portavoz de Aldi le describió como «un miembro valioso y muy querido del equipo durante más de ocho años». «Todos estamos conmocionados por esta noticia y nuestros pensamientos están con la familia y amigos de Oleksandr en este momento tan difícil. Fue un gran activo para la compañía y lo extrañaremos mucho», añadieron.

