El FC Barcelona firmó una victoria tan innegociable como indiscutible frente al Aston Villa (3-0) en un encuentro correspondiente a la cuarta jornada de la fase de grupos de la Champions League.
El conjunto entrenado por Hansi Flick supo sufrir en un primer tiempo eléctrico y de ida y vuelta para acabar imponiendo su jerarquía absoluta tras el paso por los vestuarios, logrando además el ansiado objetivo de dejar la portería a cero en la máxima competición continental.
El duelo comenzó con un ritmo vertiginoso propuesto por el cuadro inglés, que planteó un partido de máxima intensidad física y dureza en los marcajes. Sin embargo, la efectividad azulgrana no tardó en hacerse patente sobre el césped del Spotify Camp Nou. A los siete minutos de juego, un error en la salida de balón británica fue perfectamente aprovechado por Lamine Yamal para inaugurar el luminoso y encarrilar el choque.
Lejos de amilanarse, el Aston Villa intentó contestar a través de transiciones rápidas y balones a la espalda de la zaga local, exigiendo la intervención providencial del guardameta Joan Garcia en un par de acciones de gran mérito para evitar el empate. Las amonestaciones acumuladas por los visitantes reflejaban la aspereza de un primer periodo donde los barcelonistas tuvieron que achicar agua en varios saques de esquina consecutivos.
La única nota negativa del primer acto sobrevino en forma de preocupación física, ya que las molestias experimentadas por Rodri obligaron al cuerpo técnico a relevar al centrocampista en el descanso, dando entrada a Marc Bernal para reordenar la medular del equipo.
Control absoluto y sentencia en la segunda mitad
Tras la reanudación, el guion del encuentro cambió radicalmente hacia los intereses del bando local. Con un juego mucho más posicional, ordenado y maduro, el Barcelona monopolizó el ritmo del partido y arrinconó al conjunto entrenado por Unai Emery en campo propio.
A los pocos minutos de la reanudación, un excelente pase filtrado encontró la diagonal de Raphinha, cuyo disparo acabó al fondo de la red tras tocar en un defensa visitante para subir el 2-0 al marcador. El brasileño ratificó su idilio con el gol poco después, culminando una gran incursión ofensiva por la banda de Cancelo con un remate preciso de delantero puro en el segundo palo.
Con el encuentro totalmente sentenciado, el bloque azulgrana contemporizó los esfuerzos y dispuso de varias oportunidades para ampliar aún más la renta, destacando las acometidas de un inspiradísimo Lamine Yamal y las acciones ofensivas generadas por la energía de Fermín entre líneas.
El triunfo balsámico permite a los catalanes escalar puestos en la tabla de la Champions League y recuperar sensaciones óptimas antes de enfocar su atención en los próximos retos de máxima exigencia en el calendario nacional.
La solidez mostrada en el segundo tiempo confirma la madurez competitiva de un bloque que busca consolidar su candidatura a todos los títulos en juego esta temporada. @mundiario
