Villarreal 0-6 PSG: ¿alguien tiene dudas de la jerarquía del equipo de Luis Enrique?

El Estadio de la Cerámica fue testigo de un encuentro de la máxima competición continental que difícilmente podrán olvidar los aficionados de ambos equipos. El París Saint-Germain firmó una actuación arrolladora para imponerse por un contundente y sonrojante cero a seis al Villarreal, en un duelo que recordó desde el primer minuto a un combate de boxeo en el que el púgil local cayó rápidamente a la lona.

El planteamiento táctico y la puesta en escena del conjunto dirigido por Íñigo se derrumbaron como un castillo de naipes ante la voracidad ofensiva del vigente campeón de Europa. A pesar de las notables ausencias con las que viajó el cuadro galo, los recursos técnicos sobre el terreno de campo demostraron ser infinitamente superiores a los de su rival.

La hecatombe defensiva local se consumó en un abrir y cerrar de ojos, concretamente en un tramo inicial de partido donde los errores individuales se pagaron de la forma más cara posible. Con una timidez alarmante y el miedo reflejado en las piernas, los jugadores amarillos apenas pudieron presenciar cómo el rodillo parisino avanzaba sin encontrar oposición alguna.

El festival anotador comenzó muy pronto, cuando João Neves aprovechó un despeje defectuoso tras el lanzamiento de un saque de esquina para inaugurar el marcador en el minuto nueve de juego. La sangría no hizo más que acelerarse de forma vertiginosa ante la incredulidad de la grada y la desesperación del banquillo local.

Sin tiempo para asimilar el primer varapalo, un fallo garrafal en la salida de balón del guardameta Gulacsi facilitó que Doué ampliara la renta visitante apenas tres minutos después con total comodidad.

Un monólogo absoluto y una herida cada vez más profunda

La desconexión táctica del Villarreal alcanzó cotas insólitas cuando, en el minuto trece, una presión asfixiante de Vitinha propició el tercer tanto de la noche obra de Mayulu. La defensa local hacía aguas por todos lados y, para colmo de males, Fabián firmó el cuarto gol en el minuto diecisiete tras otro grave descuadre defensivo.

Cuatro tantos encajados en un intervalo de apenas ocho minutos convirtieron el césped en un monólogo absoluto donde los franceses combinaban a placer mientras sus rivales pedían prácticamente una tregua arbitral para evitar una goleada histórica de proporciones escandalosas.

Lejos de cambiar la dinámica tras el paso por los vestuarios, la segunda mitad arrancó con el mismo guion de dominio aplastante. Un magnífico envío en largo de Vitinha fue aprovechado en carrera por Fabián, quien batió la meta amarilla con un sutil remate con el exterior tras dejar atrás a Renato Veiga.

Con el partido completamente sentenciado, el carrusel de sustituciones sirvió para dosificar esfuerzos en las filas visitantes, destacando el cálido recibimiento al delantero Ferran Torres y el definitivo sexto tanto anotado por el joven David Boly en el tramo final.

El conjunto groguet consuma así una noche para olvidar que complica notablemente su trayectoria europea, mientras que el gigante francés reafirma con puño de hierro su candidatura indiscutible a revalidar el trono continental. @mundiario