Ello significa que Yanis Lagós deberá cumplir ahora su condena en Grecia, cuando terminen todos los trámites pendientes con las autoridades de Bélgica, aunque teóricamente no dejará de ser eurodiputado. Su líder Mijaloliakos y otros miembros dirigentes de la cúpula del partido ya se encuentran desde octubre en la cárcel de Domokó, en la región de Fthiotida (Grecia central), a unas tres horas en coche de Atenas, en unas celdas separadas del resto de la población penitenciaria.
La condena de Lagós no solo es de 13 años como los restantes dirigentes (Mijaloliakos, Kasidiaris, Germeni, Panagiotaro y Papás), sino que también tiene una segunda condena de nueve meses de cárcel por dirigir el violento ataque contra quienes se encontraba en un «espacio social» llamado Synerguío en Ilioupolis, a pocos kilómetros del centro de Atenas en 2013. Lagós había organizado un ataque con 30 motos.
No todos los dirigentes del partido Amanecer Dorado se encuentran en prisión: Jristos Papás, el número dos de la formación neonazi no acudió al juicio y no se presentó como debía a la comisaría cercana a su residencia oficial, en Papagou (Atenas) como estaba obligado una vez al mes. Al terminar el juicio y conocerse las penas, la policía le buscó en todas las direcciones conocidas tanto suyas como de su familia y existe ahora una orden de búsqueda y captura en territorio nacional así como una orden de arresto europea emitida por Interpol en febrero. Se ha llegado a afirmar hasta que se encuentra escondido en un monasterio serbio.

