Estados Unidos ataca tres petroleros iraníes y pone en alerta al estrecho de Ormuz

Los ataques estadounidenses alcanzaron tres petroleros en distintos puntos de la región. Uno fue localizado frente a la isla de Jarg, otro cerca de Jask, junto a la entrada del estrecho de Ormuz, y el tercero en aguas del golfo de Omán.

En este último caso, Estados Unidos aseguró que la tripulación recibió la orden de abandonar el barco antes del ataque. El Comando Central estadounidense, CENTCOM, difundió además imágenes de las operaciones y calificó los buques como parte de una respuesta directa a los ataques iraníes.

La localización de uno de los objetivos resulta especialmente relevante. Jarg concentra buena parte de la capacidad exportadora de petróleo de Irán y cualquier interrupción prolongada podría afectar a una economía que ya soporta sanciones, restricciones comerciales y una caída de sus exportaciones.

Washington endurece su respuesta militar

El comandante del CENTCOM, Brad Cooper, vinculó directamente los ataques contra los petroleros con los lanzamientos de misiles iraníes contra buques militares estadounidenses. El mensaje enviado desde Washington apunta a una estrategia de presión económica además de militar.

La decisión también se produce después de varios días de enfrentamientos en torno al estrecho de Ormuz. Esta vía marítima tiene una importancia decisiva para el mercado energético internacional. Antes de la guerra, por ella circulaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.

Teherán ha utilizado la zona como herramienta de presión. Las restricciones y los ataques contra el transporte marítimo han complicado las rutas comerciales, mientras Estados Unidos intenta facilitar el tránsito de los barcos mediante recorridos más próximos a la costa de Omán.

El problema ya no afecta únicamente a los dos países. Una interrupción prolongada del tráfico podría repercutir sobre los precios internacionales del petróleo y, posteriormente, sobre los costes del combustible.

Nuevas amenazas entre Estados Unidos e Irán

El enfrentamiento se produce tras meses de advertencias cruzadas. Donald Trump ha amenazado en distintas ocasiones con atacar Jarg, mientras las autoridades iraníes han advertido de que cualquier ofensiva contra la isla tendría una respuesta.

Washington también ha señalado instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní. Entre los posibles objetivos figura la zona de Natanz, donde se encuentran instalaciones subterráneas relacionadas con el enriquecimiento de uranio.

La escalada de esta semana deja además un balance de víctimas en Irán. Según el relato aportado, al menos una veintena de personas han muerto en diferentes bombardeos estadounidenses, incluidos civiles.

Teherán, por su parte, ha anunciado ataques contra países del golfo Pérsico que albergan fuerzas o instalaciones militares estadounidenses.

El episodio de los tres petroleros añade así un nuevo frente al conflicto. La cuestión central ahora es si los ataques quedarán limitados a acciones puntuales contra objetivos militares y energéticos o si terminarán afectando de forma más amplia al tráfico marítimo y al suministro mundial de petróleo. @mundiario