El Deportivo de A Coruña inicia su andadura en la presente edición de la Copa del Rey con la firme intención de dosificar a sus piezas más habituales en el campeonato de liga. El técnico Antonio Hidalgo ha diseñado un plan de rotaciones masivas para el duelo que enfrentará al conjunto blanquiazul frente al CA Auriense sobre el césped del estadio de O Couto, un escenario donde la unidad B y varios talentos de las categorías inferiores dispondrán de una oportunidad de oro para reivindicarse.
La sesión de entrenamiento previa al viaje confirmó la citación de hasta cinco futbolistas procedentes del Fabril: Noé Carrillo, Kevin Sánchez, Rubén López, Martín Ochoa y Yayo González. La presencia de este bloque de jóvenes valores busca paliar el desgaste acumulado y dar descanso a pilares indiscutibles como Leo Román, Giménez, Quagliata, Mario Soriano o Bil Nsongo, quienes se caerán por completo de la alineación titular.
Entre las promesas del filial, la figura de Kevin Sánchez emerge con opciones reales de ser de la partida desde el pitido inicial. El delantero canterano ha venido entrando en las dinámicas del primer equipo debido a las ausencias por lesión de Zakaria Eddahchouri y Pierre-Emerick Aubameyang, disfrutando incluso de minutos de calidad en la reciente visita al feudo del Atlético de Madrid. En O Couto, Kevin podría formar dupla de ataque con el danés Jonathan Asp Jensen.
En la parcela ancha, la baja de Marc Casadó y el descanso reservado para Mario Soriano reducen el abanico de alternativas en la creación. Ante esta tesitura, el cuerpo técnico perfila un doble pivote compuesto por Diego Villares y Riki Rodríguez, escoltados en las bandas por dos efectivos a elegir entre el trío que integran Luismi Cruz, Adama Traoré y David Mella, aportando velocidad y desborde por los costados.
La línea defensiva también experimentará una remodelación integral con respecto al último compromiso liguero. Angeliño se perfila como el ocupante del lateral izquierdo, mientras que el belga Lucas Noubi regresará al eje de la zaga acompañado por Arnau Comas. En el carril diestro, Ximo Navarro ganará protagonismo tras no disputar minutos en Madrid, situándose por delante del guardameta Álvaro Ferllo bajo los tres palos.
La gestión reglamentaria con los futbolistas dependientes
A la hora de estructurar el once de gala, la dirección técnica blanquiazul debe calcular con precisión milimétrica la presencia de los miembros del Fabril para evitar incurrir en infracciones administrativas. La reglamentación de la Real Federación Española de Fútbol, actualizada en 2025, estipula que un máximo de cuatro futbolistas con ficha de equipo dependiente o filial pueden coincidir simultáneamente sobre el terreno de juego durante el transcurso del choque.
Esta modificación normativa eliminó el histórico riesgo de alineación indebida derivado de una hipotética expulsión cuando se alineaba a siete profesionales del primer equipo y cuatro canteranos. Con la regla vigente, la cifra de cuatro jugadores de la base actúa como un tope infranqueable que obliga a los entrenadores a gestionar con cautela las sustituciones a lo largo de los noventa minutos.
Con la alineación probable perfilada con Ferllo en portería; Ximo Navarro, Noubi, Comas y Angeliño en defensa; Adama Traoré, Villares, Riki y Mella en la zona ancha; junto al tándem ofensivo formado por Asp Jensen y Kevin Sánchez, el Deportivo buscará superar el escollo copero sin descuidar el margen de seguridad que exige el reglamento.
El enfrentamiento ante el cuadro orensano supondrá un examen exigente para medir la profundidad de armario de la plantilla deportivista en un torneo caracterizado por las sorpresas y la máxima competitividad a partido único.
El balón comenzará a rodar en O Couto con un Deportivo renovado que aspira a certificar su pase a la siguiente ronda combinando la frescura de la cantera con la jerarquía de los menos habituales. @mundiario
