Coches cargados hasta los topes, teléfonos que no dejan de sonar, ojos llorosos e incertidumbre absoluta. Caos y terror. Miles de libaneses abandonaron sus casas al sur y este del país para intentar escapar con vida de los bombardeos de Israel y colapsaron las carreteras rumbo a Beirut. Tras una semana de «golpes inimaginables» a Hizbolá, Benjamín Netanyahu anunció que está «dispuesto a hacer todo lo necesario» para acabar con la amenaza de la milicia chií y su ejército lanzó cientos de ataques que mataron al menos a 274 personas, de ellas 21 niños, e hirieron a más de mil. Por primera vez desde el 8 de octubre, Hizbolá empleó sus cohetes de largo alcance y golpeó en varios asentamientos… Ver Más

