La Liga cambia sus reglas: estas son las novedades para 2026/27

La Liga acaba de comenzar y seguramente más de un aficionado ya se habrá preguntado qué estaba haciendo el árbitro en determinadas situaciones. Con seis partidos disputados de una primera jornada todavía incompleta y la segunda ya estrenada con el Rayo Vallecano-Alavés, hemos empezado a ver gestos, esperas y decisiones que hasta hace unos meses podían resultar extraños: jugadores obligados a abandonar rápidamente el campo al ser sustituidos, futbolistas lesionados esperando para regresar o colegiados realizando cuentas atrás antes de determinadas reanudaciones.

No son ocurrencias de los árbitros ni decisiones improvisadas. La temporada 2026/27 incorpora diferentes modificaciones aprobadas por la International Football Association Board (IFAB) y trasladadas al fútbol español por el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la RFEF. Buena parte de ellas persigue un mismo objetivo: reducir las pérdidas de tiempo y aumentar la continuidad de los encuentros. Sustituciones, lesiones, saques de banda y de meta, penaltis o incluso las competencias del VAR presentan novedades desde esta temporada.

Diez segundos para abandonar el campo

Uno de los cambios más visibles afecta a las sustituciones. Desde que se muestra el cartel —o desde que el árbitro autoriza el cambio si no existe tablilla—, el futbolista sustituido dispone de diez segundos para abandonar el terreno de juego. Si supera ese plazo sin que exista una razón de seguridad, protección o lesión, su sustituto tendrá que esperar para entrar hasta la primera interrupción producida después de que haya transcurrido un minuto de tiempo real desde la reanudación. Durante ese periodo, por tanto, el equipo jugará temporalmente con diez. El guardameta constituye una excepción: debe salir por la línea de meta y, si demora excesivamente su salida, será amonestado, aunque su sustituto podrá entrar inmediatamente.

Un minuto fuera por lesión

Las lesiones también tienen una nueva consecuencia. Cualquier jugador que reciba tratamiento o evaluación médica sobre el terreno de juego, o cuya lesión provoque la interrupción o retrase la reanudación, deberá salir y permanecer un minuto de tiempo real fuera del campo desde que vuelva a rodar el balón. Existen excepciones, entre ellas las lesiones del portero, choques entre compañeros, una lesión provocada por una infracción física castigada con tarjeta o cuando el lesionado vaya a lanzar un penalti. En las lesiones de cabeza también existen protocolos específicos para garantizar una correcta evaluación médica.

Guerra contra las lesiones tácticas del portero

Precisamente los guardametas protagonizan uno de los experimentos más llamativos. IFAB ha autorizado al CTA a participar en un ensayo destinado a combatir las denominadas lesiones tácticas del portero, esas interrupciones que pueden utilizarse para cortar el ritmo y permitir al entrenador reunir al equipo. Si el juego se detiene por una lesión del guardameta o este solicita asistencia, un futbolista de campo de su equipo deberá abandonar el césped durante un minuto después de la reanudación. España utilizará el Protocolo B: el entrenador elegirá quién sale y, si no lo comunica en diez segundos, será el capitán quien tenga que abandonar temporalmente el terreno de juego. También existen excepciones para lesiones graves, hemorragias, choques o acciones provocadas por determinadas infracciones.

Cinco segundos para sacar

También se endurece la lucha contra las pérdidas de tiempo en saques de banda y saques de meta. Cuando el árbitro considere que un equipo está retrasando deliberadamente la reanudación, hará sonar el silbato e iniciará una cuenta atrás visual de cinco segundos. Si termina el plazo sin ejecutar el saque, las consecuencias serán inmediatas: un saque de banda pasará al equipo contrario y un saque de meta se transformará en un córner para el rival. La tarjeta deja así de ser necesariamente el primer castigo y se busca una sanción deportiva que perjudique directamente al equipo que pretende consumir segundos.

Cambios en los saques de meta

También se aclara una situación que había generado interpretaciones diferentes. Cuando el balón está inmóvil dentro del área de meta y cualquier jugador del equipo defensor lo golpea correctamente, el saque de meta ya se considera ejecutado. Por tanto, si posteriormente el guardameta juega el balón y un compañero lo toca deliberadamente con la mano dentro del área pequeña, la decisión será penalti. La modificación pretende unificar el criterio y evitar que determinadas acciones sean interpretadas como si el saque todavía no se hubiese puesto en juego.

El doble toque en los penaltis

Otra aclaración afecta al doble toque accidental en los penaltis. Si el lanzador golpea involuntariamente el balón con ambos pies al mismo tiempo o la pelota toca inmediatamente su pie o pierna de apoyo después del golpeo, el lanzamiento deberá repetirse si termina en gol. Si no entra, se considerará fallado en una tanda o se concederá un libre indirecto cuando corresponda durante el partido. La norma incorpora definitivamente al reglamento una situación que había generado importantes polémicas durante las últimas temporadas.

El VAR gana protagonismo

El VAR amplía además su capacidad de intervención. Desde esta temporada podrá actuar cuando una expulsión derive de una segunda amarilla claramente incorrecta, así como ante errores de identidad cuando el árbitro muestre una tarjeta al jugador equivocado. También podrá corregir un saque de esquina concedido de manera manifiestamente errónea, siempre que pueda hacerlo inmediatamente y sin retrasar la reanudación; si el córner ya se ha ejecutado rápidamente, la decisión no podrá modificarse. Su radio de actuación se amplía igualmente ante determinadas infracciones graves o decisivas cometidas por atacantes inmediatamente antes de ejecutar un córner o una falta ofensiva.

Otras novedades para 2026/27

Hay más aclaraciones que pueden pasar desapercibidas. Los accesorios que no sean peligrosos podrán utilizarse siempre que estén cubiertos de forma segura, mientras que los elementos metálicos o similares continuarán prohibidos. Taparse la boca para hablar no supondrá por sí mismo una expulsión, aunque podrá acarrear amarilla cuando forme parte de una conducta antideportiva. Las pausas de enfriamiento, por último, solo podrán establecerse cuando la temperatura alcance los 32 grados, deberán estar acordadas antes del encuentro y no podrán superar los tres minutos. Son cambios muy diferentes entre sí, pero todos forman parte de un reglamento 2026/27 que ya estamos empezando a descubrir sobre el césped y que, principalmente, pretende que en los partidos haya menos interrupciones y más fútbol. @mundiario