Resulta que Pivovárov era el líder de la ONG Rusia Abierta, creada por el antiguo patrón de la petrolera Yukos, Mijaíl Jodorkovski. La organización cesó su actividad la semana pasada tras ser declarada «indeseable» por la Fiscalía General de Rusia, a la que acusa de realizar labor de carácter «político» con financiación desde el extranjero. «Iba a descansar, pasé los controles sin problemas, el avión empezó a moverse, pero, de repente, fue obligado a parar», relataba el opositor en su cuenta de Telegram.
La Fiscalía consideró que Rusia Abierta se ha dedicado a «instigar protestas y a desestabilizar la situación interna en Rusia, poniendo así en peligro los fundamentos constitucionales y la seguridad de Rusia». La detención de Pivovárov, según el Comité de Instrucción, tiene que ver con una causa penal incoada contra él por encabezar la ONG.
En cuanto a las diligencias abiertas contra Gudkov, según la agencia TASS, se llevan a cabo en el marco de un supuesto caso de «abuso de confianza y daño patrimonial mediante estafa». Al parecer, Gudkov no pagó una deuda acumulada por contrato de arrendamiento de locales no residenciales.
Su padre, el exdiputado Guennadi Gudkov, niega tales acusaciones y ha afirmado que «las autoridades están intentando aplastar a cualquier figura de la oposición (…) cualquier actividad incluso de carácter cívico está siendo perseguida de la manera más severa».

