Los hutíes atacan Riad y ponen en el punto de mira las instalaciones petroleras de Arabia Saudí

La noche dejó imágenes de humo sobre Riad y el sonido de varias explosiones cerca del aeropuerto internacional Rey Jalid. Poco después, los hutíes reivindicaron la ofensiva y aseguraron que habían utilizado misiles balísticos, misiles de crucero y drones en dos operaciones diferentes.

Según el portavoz militar del grupo, Yahya Sari, uno de los ataques tuvo como objetivo varios puntos considerados estratégicos en la capital saudí. El segundo se dirigió contra instalaciones de la petrolera estatal Aramco en Yanbu, uno de los principales puertos del país en la costa del mar Rojo.

Arabia Saudí ha informado de la interceptación de amenazas aéreas dirigidas contra su territorio. Sin embargo, las versiones sobre el alcance de los daños difieren y las afirmaciones realizadas por los hutíes sobre los incendios en las instalaciones petroleras no han podido ser comprobadas de forma independiente.

El petróleo se convierte de nuevo en un objetivo

El ataque contra Yanbu adquiere especial importancia por su relación con las exportaciones de crudo saudí. El puerto permite sacar petróleo hacia el mar Rojo y representa una alternativa estratégica para el país cuando otras rutas de exportación afrontan dificultades.

La ofensiva llega además en un momento especialmente delicado para el suministro energético de la región. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha alterado las principales rutas comerciales y ha incrementado la preocupación por la seguridad de las infraestructuras petroleras.

En este escenario, los ataques contra instalaciones vinculadas al petróleo pueden tener consecuencias que van más allá de los daños materiales. Cualquier interrupción prolongada podría afectar al transporte de crudo, elevar la tensión en los mercados energéticos y aumentar la presión sobre otros corredores utilizados para trasladar hidrocarburos.

Bab el Mandeb, otro punto crítico

La importancia de la ofensiva también está relacionada con la posición que los hutíes mantienen en Yemen. El grupo controla zonas próximas al estrecho de Bab el Mandeb, una de las principales puertas de entrada al mar Rojo desde el océano Índico.

Esta vía conecta con el canal de Suez y resulta fundamental para el comercio entre Asia, Oriente Medio y Europa. Por ello, un aumento de los ataques en sus alrededores puede generar nuevas dificultades para los barcos mercantes y para el transporte de petróleo.

Los hutíes sostienen que su ofensiva responde a las operaciones militares saudíes en Yemen y rechazan las acusaciones de haber intentado atacar La Meca. Arabia Saudí, por su parte, mantiene que sus sistemas defensivos han interceptado amenazas procedentes de Yemen.

La nueva escalada muestra cómo el conflicto regional continúa extendiéndose hacia infraestructuras y rutas estratégicas, con Arabia Saudí y el mar Rojo convertidos nuevamente en escenarios centrales de la confrontación. @mundiario