Michelle Bachelet puso fin este sábado a su intento de convertirse en la primera mujer en ocupar la Secretaría General de la ONU. La decisión llegó después de una nueva votación informal del Consejo de Seguridad en la que la expresidenta chilena quedó lejos de las candidaturas que concentran más respaldo.
La candidatura de Bachelet había sido presentada oficialmente en febrero por Chile, Brasil y México. Sin embargo, el escenario cambió semanas después, cuando el Gobierno chileno retiró su nominación. Naciones Unidas confirmó oficialmente el 25 de marzo que Chile dejaba de respaldar a la expresidenta, aunque Brasil y México mantuvieron su apoyo.
Ese movimiento redujo el respaldo institucional con el que había comenzado la carrera. Bachelet, que fue presidenta de Chile en dos periodos y posteriormente ocupó responsabilidades de alto nivel dentro de Naciones Unidas, continuó defendiendo su candidatura pese a las dificultades.
En su mensaje de despedida, la exmandataria sostuvo que no se arrepiente de haber iniciado el proceso y reivindicó la necesidad de que una mujer latinoamericana pueda llegar algún día al máximo cargo de la organización.
El resultado que precipitó la retirada
La tercera votación informal celebrada en el Consejo de Seguridad terminó de cambiar el escenario. Los sondeos de este tipo no constituyen una elección definitiva: sirven para medir el nivel de respaldo que reúne cada aspirante y detectar qué candidaturas pueden avanzar hacia una fase de mayor consenso. Naciones Unidas explica que el nombramiento final corresponde a la Asamblea General, a partir de una recomendación del Consejo de Seguridad.
En la votación del viernes, Rebeca Grynspan, de Costa Rica, quedó al frente por un margen estrecho frente a Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana. Ambas forman parte de un grupo de candidaturas latinoamericanas que ha ganado protagonismo durante el proceso.
El resultado dejó a Bachelet en una posición mucho más complicada. Ante ese escenario, optó por abandonar la carrera antes de que el proceso entrara en una nueva etapa.
Qué cambia ahora en la carrera por la ONU
La retirada de Bachelet reduce el número de aspirantes y vuelve a poner el foco sobre las candidaturas que han logrado reunir más apoyos en los sondeos informales. La carrera todavía no está resuelta y el próximo secretario general deberá contar con el respaldo necesario dentro del Consejo de Seguridad antes de pasar a la Asamblea General.
La salida de la expresidenta también deja como cuestión pendiente la posibilidad de que una mujer latinoamericana alcance por primera vez la Secretaría General. Bachelet había convertido ese objetivo en uno de los principales argumentos de su candidatura.
Su experiencia internacional era uno de los elementos centrales de su perfil. Antes de volver a la política chilena, dirigió ONU Mujeres y posteriormente estuvo al frente de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Ahora, con su retirada, la atención se desplaza hacia el resto de aspirantes y hacia las negociaciones que determinarán quién consigue reunir el consenso necesario para suceder a António Guterres. @mundiario
