Luka Doncic vengado: el entrenador que lo traicionó ya no sigue en Dallas

Nuevo terremoto en los Dallas Mavericks. La franquicia texana anunció la salida de Jason Kidd, su entrenador desde 2021 y campeón como jugador en 2011. La decisión sorprende porque al técnico le quedaban aún cuatro años de contrato, valorados en 40 millones de dólares.

Kidd, de 53 años, se marcha tras cinco temporadas en el banquillo. Su mayor logro fue llevar al equipo a las Finales de 2024, donde cayeron ante los Celtics (4-1). En el último curso, pese al pobre balance (26-56), había apostado por el desarrollo de Cooper Flagg, incluso probándolo como base para acelerar su adaptación a la NBA.

El relevo de poder en la franquicia explica el movimiento. Dallas contrató a Masai Ujiri, arquitecto del título de los Raptors en 2019, como nuevo presidente de operaciones. El canadiense ha optado por un borrón y cuenta nueva, lo que incluye la salida de Kidd y también la de Matt Riccardi, uno de los directivos que había asumido funciones tras el despido de Nico Harrison.

La concatenación de decisiones turbulentas en Dallas sigue marcando el rumbo. La marcha de Luka Doncic a los Lakers en 2025 aún pesa, y la franquicia no logra estabilizarse. Con Kidd fuera, los Mavericks se suman a la lista de equipos que buscan entrenador en esta offseason, junto a proyectos como el Orlando Magic, que ya lo quiso antes de su llegada a Texas.

Una etapa cerrada en Dallas

La salida de Kidd refleja la falta de continuidad en un proyecto que lleva año y medio de agitación. El técnico había renovado recientemente, pero la llegada de Ujiri cambió el panorama. El nuevo ejecutivo quiere reconstruir desde cero y marcar un nuevo rumbo tras decisiones que han debilitado al equipo.

El futuro de los Mavericks dependerá de cómo logren recomponer su estructura deportiva y de quién ocupe el banquillo. La franquicia necesita recuperar credibilidad y volver a ser competitiva en una Conferencia Oeste cada vez más exigente.

Para Kidd, se abre un nuevo capítulo. Su nombre ya suena en el mercado y equipos como Orlando podrían volver a la carga. Su experiencia y su pasado como campeón le mantienen como un candidato atractivo.

Dallas, mientras tanto, afronta un verano decisivo. Con Ujiri al mando, la franquicia busca recuperar identidad y dejar atrás la inestabilidad que ha marcado sus últimos años. El reto es mayúsculo: volver a ser relevantes en la NBA. @mundiario