Mattarella acepta la dimisión de Draghi como primer ministro

«Gracias. Me acercaré al Quirinal para comunicar mis decisiones». Solamente esta frase ha dicho Mario Draghi en la Cámara de diputados, con cierta emoción reflejada en el rostro. Un brevísimo discurso , acogido con los aplausos sobre todo de los escaños del Partido Democrático, la fuerza política que le ha sido más fiel, con un solo ministro presente, Federico D’Incá, titular de las relaciones con el Parlamento. Draghi de inmediato se ha dirigido al Palacio del Quirinal para presentar la dimisión al presidente de la República, Segio Mattarella. Después de su encuentro con el Jefe del Estado, Draghi volverá a la Cámara de Diputados, donde se ha suspendido la sesión hasta mediodía. Tras una crisis de Gobierno surrealista, incomprensible para la mayoría de los italianos, el Ejecutivo de unidad nacional ya no existe y esta mañana se ha puesto fin a una de las peores legislaturas de las últimas décadas en Italia. Ha durado 17 meses y 7 días. Cae el tercer Gobierno en poco más de tres años, después de que se hayan sucedido 8 Ejecutivos en la última década (Berlusconi, Monti, Letta, Renzi, Gentiloni, Conte, Conte II y Draghi), 4 de ellos ni siquiera habían sido elegidos en las urnas (Monti, Renzi, Conte y Draghi). Inestabilidad política Con una crisis causada por los populistas, tanto los del Movimiento 5 Estrellas y la Liga, con la idea de recuperar consenso, Italia entra ha sido en una nueva etapa de inestabilidad y de caos político, lo que refleja una crisis de su sistema, para preocupación de las instituciones italianas y con repercusiones negativas para la Unión Europea , donde el país transalpino vuelve a ser centro de inquietud. El comisario de Economía, el italiano Paolo Gentiloni, ve riesgos de que la economía italiana termine en la «tormenta perfecta» . De hecho, esta mañana la Bolsa de Milán ha comenzado a pagar la crisis de Gobierno, como lo hizo ayer. En la apertura ha registrado -2% , con la prima de riesgo, el diferencial con Alemania, disparada a 243 puntos, con una deuda pública insoportable del 150 % en relación con el PIB.