El ataque iraní del martes contra Israel, con el lanzamiento de casi 200 misiles balísticos que fueron interceptados, fue el segundo de ese tipo en seis meses, y una confirmación de que Tel Aviv tiene que atender ahora tres frentes de guerra . Dos de ellas ofensivas: las de Gaza y Líbano. Y una defensiva: la protección frente a los misiles de Irán . La distancia geográfica entre las dos naciones, y el calibre que tendría una guerra abierta entre Israel e Irán, hacen improbable -en estos momentos- un choque convencional. La perspectiva es una repetición de los golpes de efecto que se han producido en los últimos años. Asesinatos selectivos de dirigentes jomeinistas en Irán o fuera de territorio… Ver Más

