Ni tregua por el aniversario de EE UU: Zelenski y Putin colapsan el teléfono de Trump

Las llamadas de Donald Trump a Volodímir Zelenski y Vladímir Putin por el 250 aniversario de EE UU confirman que la Casa Blanca aún tiene interés en forzar una salida política a la guerra de Ucrania en paralelo a la presión de las armas. Esta ofensiva diplomática aprovecha una fecha histórica para intentar reactivar las estancadas negociaciones de paz directamente desde los despachos de Washington, Moscú y Kiev.

Aunque el motivo oficial de ambos contactos fue la celebración nacional estadounidense, las dos partes aprovecharon la ocasión para trasladar sus respectivas prioridades al mandatario norteamericano.

El intercambio se produce en un momento especialmente delicado. Mientras continúan los combates sobre el terreno y los ataques de largo alcance entre ambos países, la próxima cumbre de la OTAN en Ankara aparece como una nueva oportunidad para impulsar contactos diplomáticos. Tanto Kiev como Moscú parecen ser conscientes de que la posición de Estados Unidos seguirá siendo determinante para cualquier intento de negociación.

En el caso de Ucrania, Zelenski describió la conversación como una “conversación telefónica muy buena” y explicó que comenzó felicitando a Estados Unidos por su aniversario y agradeciendo el apoyo militar y político recibido desde el inicio de la invasión rusa. “Estamos agradecidos con Estados Unidos por toda la ayuda prestada, desde los Javelin y los Patriot hasta el respaldo político”, escribió Zelenski, quien añadió que Ucrania también valora “que América esté a nuestro lado en la defensa de nuestra independencia”.

El presidente ucraniano trasladó además a Trump su visión sobre la evolución de la guerra y defendió que aún existe margen para avanzar hacia una solución negociada. “Hay una oportunidad real de poner fin a esta guerra, y la determinación de América será decisiva”.

Ese mensaje refleja la estrategia que Kiev viene defendiendo desde hace meses: mantener el respaldo occidental mientras intenta reforzar su posición negociadora mediante operaciones militares sobre territorio ruso y la resistencia en los principales frentes del este del país. Zelenski también anunció que ambos dirigentes acordaron continuar sus conversaciones durante la próxima cumbre de la OTAN en Ankara, donde Ucrania espera mantener el respaldo político y militar de sus aliados.

La conversación llegó apenas unas horas después de que el mandatario ucraniano cuestionara públicamente las afirmaciones del Kremlin sobre la situación en Kostiantínivka, una localidad estratégica de la región de Donetsk cuya situación continúa siendo objeto de versiones enfrentadas entre ambas partes. Mientras Moscú sostiene que la ciudad ha caído bajo control ruso, las autoridades ucranianas insisten en que sus fuerzas mantienen posiciones defensivas y rechazan esa versión.

En paralelo, el Kremlin ofreció una interpretación muy distinta de la conversación mantenida con Trump. Según Yuri Ushakov, asesor presidencial ruso, la llamada —que, de acuerdo con Moscú, se prolongó durante una hora y veinticinco minutos— permitió abordar tanto la evolución de la guerra como las relaciones bilaterales entre ambos países.

De acuerdo con la versión rusa, Putin aprovechó el contacto para reiterar que las operaciones militares continuarán hasta alcanzar los objetivos fijados por Moscú y defendió ante Trump que la situación sobre el terreno favorece a las fuerzas rusas. “Por más que el régimen de Kiev se aferre a los bastiones que le quedan, nuestro Ejército los tomará sin falta”. Con ello dejó en claro que la toma total de Donetsk es una condición innegociable.

Según Ushakov, el presidente ruso también sostuvo que Kiev y varios países europeos mantienen “una percepción equivocada de la evolución militar” del conflicto, y, además, argumenta que Occidente ignora el avance de las tropas rusas en el frente. En este sentido, reiteró la posición oficial rusa sobre una eventual solución negociada. “Se volvió a acentuar la preferencia de una solución político-diplomática del conflicto que tome en cuenta los conocidos enfoques de principios de la parte rusa, una fórmula con la que Moscú exige de manera inflexible el reconocimiento de los territorios ucranianos bajo su control y la renuncia formal de Ucrania a integrarse en la OTAN.

El asesor del Kremlin añadió igualmente que Trump reiteró su disposición a facilitar una salida diplomática al conflicto, aunque no ofreció detalles sobre posibles iniciativas concretas ni sobre eventuales compromisos adquiridos durante la conversación. En la llamada, Moscú reiteró que cualquier pacto pasa obligatoriamente por el retiro absoluto de las tropas ucranianas de todo el Donbás (que engloba a Donetsk y Luhansk).

Mientras el Kremlin utiliza el control de algunos municipios para demostrarle a Washington que lleva la ventaja en el campo de batalla, el presidente  Zelenski ha desmentido públicamente la caída total de dichos bastiones y ha acusando a Rusia de difundir propaganda falsa.

Más allá del contenido específico de cada llamada, ambas reflejan una estrategia similar: utilizar el canal directo con Washington para intentar condicionar la futura posición estadounidense. Mientras Zelenski busca mantener el flujo de ayuda militar y convencer a Trump de que una Ucrania fuerte facilitaría unas negociaciones menos arriesgadas, Putin insiste en presentar los avances militares rusos como una realidad consolidada y en defender que cualquier proceso diplomático deberá partir de las condiciones planteadas por Moscú.

Las conversaciones también llegan después de una semana marcada por una intensa actividad militar. Rusia lanzó uno de los mayores ataques recientes contra Kiev, mientras Ucrania respondió con operaciones dirigidas contra infraestructuras energéticas y portuarias en territorio ruso, dentro de una estrategia destinada a aumentar la presión sobre la capacidad logística y económica de Moscú.

En este contexto, las declaraciones públicas de ambas capitales mantienen profundas diferencias sobre la situación en el campo de batalla. Mientras el Kremlin sostiene que las fuerzas rusas continúan avanzando con firmeza en Donetsk, diversos analistas y organismos especializados han cuestionado algunas de esas afirmaciones, señalando que las estimaciones oficiales rusas sobre el territorio conquistado no coinciden con las evidencias observadas sobre el terreno.

La coincidencia temporal de ambas llamadas con el aniversario de la independencia estadounidense también proyecta la importancia que sigue teniendo Estados Unidos como principal actor externo en la guerra. Tanto Kiev como Moscú parecen asumir que la evolución del conflicto dependerá, en buena medida, de las decisiones que adopte la Casa Blanca durante los próximos meses. @mundiario