Fue el 20 de mayo cuando Martin Reynolds, secretario privado del primer ministro, envió un correo electrónico a un centenar de invitados, entre los que había asesores de Johnson, que rezaba: «Hola a todos, después de un período de mucho trabajo, he pensado que estaría bien disfrutar de este tiempo maravilloso y tomar unas copas, con la distancia social debida, en el jardín del Número 10 esta tarde. Uniros a partir de las seis, y ¡traed vuestra propia bebida!».
La cadena IVT, que publicó la noticia tras tener acceso a este mensaje, detalló que algunas fuentes confirmaron que al evento asistieron el ‘premier’ y su esposa, Carrie Johnson. Precisamente, Martin Reynolds aparece junto a la pareja bebiendo y riéndose en un encuentro también en el jardín en una imagen del 15 de mayo que desató la furia de la ciudadanía, sobre todo de los familiares de las víctimas mortales del Covid-19.
Críticas del líder de la oposición
Las palabras de Keir Starmer, líder del Partido Laborista y que acusa a Johnson de no tener autoridad moral para dirigir el país, parecen estar haciéndose eco en una población que padece de fatiga pandémica, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el cansancio ante las restricciones obligadas para atajar la pandemia de Covid-19.
Así se desprende al menos de los comentarios en redes sociales y en las notas de los periódicos online, en las que los ciudadanos han expresado su indignación con un gobierno que no predica con el ejemplo. Angela Rayner, segunda de la formación opositora, declaró que Johnson «debería estar avergonzado» por estos hechos.


