ORDEN Y DESORDEN EN LA AVENIDA SABANA LARGA.

Por Aik Ambiorix .

EL AUTOR ES GERENTE DE PRENSA HISPANA. MIEMBRO DE LA FUNDACION VERDEES

La avenida Sabana Larga, una de las principales arterias comerciales y de movilidad del municipio Santo Domingo Este, representa hoy una mezcla peligrosa entre crecimiento económico, improvisación urbana y ausencia de autoridad efectiva.

Lo que en décadas pasadas fue concebido como una vía estratégica para conectar sectores neurálgicos de la ciudad, hoy enfrenta un nivel de congestionamiento y desorden que amenaza con colapsar gran parte de la dinámica comercial y social de la zona.

Desde su inauguración, la avenida Sabana Larga fue pensada como un corredor de desarrollo. Sin embargo, el crecimiento desorganizado, la permisividad institucional y la falta de planificación a largo plazo por adminitraciones pasadas han convertido importantes tramos en escenarios caóticos.

A esto se suma la construcción del nuevo Palacio de Justicia, una obra de gran importancia institucional, pero que desde ya genera preocupaciones legítimas por la insuficiencia de parqueos frente al enorme flujo de visitantes y empleados que tendrá una vez entre plenamente en funcionamiento.

Resulta evidente que el tránsito en el entorno del Palacio de Justicia ya muestra signos alarmantes de saturación. Vehículos estacionados de manera irregular, talleres improvisados ocupando calles y aceras, así como largas filas de automóviles en reparación, forman parte del paisaje diario.

La situación empeora debido a la existencia de más de cuarenta talleres improvisados en la avenida y sus alrededores, muchos de ellos tolerados durante años  por comerciantes de repuestos y otros.

No puede ignorarse que los negocios de repuestos establecidos en la zona han generado grandes fortunas durante las últimas dos décadas a sus propietaros .

Sin embargo, pocos aportes significativos pueden citarse de estos  en beneficio directo del municipio o de la propia comunidad que durante años ha sostenido ese crecimiento económico. La prosperidad empresarial debe ir acompañada de responsabilidad social, urbanística y comunitaria.

En ese contexto, es justa y necesaria la decisión de remodelación impulsada por la Alcaldía de Santo Domingo Este en el tramo comprendido entre Las Américas y José Cabrera.

Esa iniciativa representa un paso positivo hacia la recuperación del orden urbano, aunque claramente no será suficiente si no viene acompañada de medidas firmes de regulación, fiscalización y organización integral de toda la avenida Sabana Larga.

La Alcaldía tiene la obligación moral y administrativa de exigir orden en el pandemonio que hoy afecta esta importante vía comercial.

Del mismo modo, el Gobierno Central debe asumir junto al cabildo la creación urgente de propuestas reales para enfrentar el grave problema de parqueos y movilidad. No basta con construir edificaciones modernas; también debe garantizarse la funcionalidad urbana de su entorno.

Proponemos la creación de un patronato en el tramo comprendido entre el Palacio de Justicia y el Mercado de Los Minas, integrado en sinergia con los comerciantes  repuesteros de la zona.

Aunque muchos sectores de la comunidad consideran que esos  empresarios han sido indiferentes a necesidades colectivas históricas, también es cierto que existen respueteros  serios, honestos y de fino trato, capaces de convertirse en aliados fundamentales para rescatar la organización, seguridad y dignidad de la avenida Sabana Larga.

El desarrollo verdadero no puede construirse sobre el caos. Ordenar esa arteria  ya no es una opción política: es una necesidad urgente para garantizar el futuro urbano y comercial de Santo Domingo Este.

HASTA UNA PROXIMA.

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