El mundo del fútbol no tuvo más remedio que rendirle pleitesía una vez más a Rodrigo Hernández. El cerebro y el alma de la España campeona del Mundial 2026 demostró que las lesiones que le atormentaron son cosa del pasado y que ahora mismo vuelve a ser el mejor en su puesto con diferencia.
Nadie como él para marcar los tiempos del juego y administrar con sabiduría el balón. Cuando las patatas más queman, el jugador del Manchester City es el indicado para tomar el mando. Eso lo saben todos tras las exhibiciones frente a Argentina, Francia y Portugal, en las que dejó patente que se encuentra en un momento de forma excepcional.
Pues bien, con el torneo organizado por la Fifa ya finalizado, ahora toca centrarse en lo que ocurrirá en el ámbito de clubes, especialmente después del auténtico bombazo que soltó Fabrizio Romano sobre la posibilidad de que el capitán de la Roja aterrice en el Santiago Bernabéu.
El conocido experto italiano en el mercado de traspasos aseguró en una publicación en X que el futbolista de 30 años estaría encantado con la posibilidad; es más, Fabrizio habla de que sería un «sueño» del jugador recalar en el club merengue, por mucho que se haya formado en las categorías inferiores y haya jugado en el Atlético de Madrid.
Ahora bien, el comunicador también habla de un factor clave para que la operación llegue a buen puerto, y este no es otro que la opinión de Florentino Pérez. Ciertamente, si el máximo mandatario del club de Concha Espina no lo ve claro, esta operación sería inviable… pero cabe preguntarse por qué Florentino estaría en contra de llevarse al MVP del Mundial.
Las claves del más que posible no a una contratación necesaria
En redes sociales el clamor es palpable. El madridismo vería con buenos ojos el fichaje de Rodri. Seguramente, como lo menciona el diario Marca, José Mourinho está encantado de entrenar a un futbolista que ha brillado en la siempre exigente Premier League y cuyo rendimiento espectacular en la Copa del Mundo ha dejado claro que todavía le queda cuerda para rato.
Sin embargo, Florentino Pérez no está convencido. En primer lugar está el precio. Sacarlo de Etihad costaría un riñón y hacer semejante esfuerzo por un futbolista de 30 años no entraría entre las prioridades del mandatario. Además está el detalle que involucra a Arda Güler que viene de un protagonizar una campaña interesante en la que sumó una importante cantidad de minutos y que en todo caso la presencia de Rodri le cerraría la titularidad.
El otro argumento en contra y al que estaría aferrado Florentino es el relacionado con la grave lesión de rodilla que sufrió dos años atrás. Por mucho que el internacional demostrara que está en perfectas condiciones, lo cierto es que según explican en El Debate ese sería un factor clave para que no se vista de blanco.
Finalmente, está el valor actual del mercado. De acuerdo a Transfermarkt el madrileño estaría valorado en 55 millones; no obstante ya se sabe cuáles son los varemos que se manejan en la Premier League y lo más seguro es que el costo de sacarlo de Inglaterra sería muy superior. Desde Francia, el prestigioso diario L´Equipe asegura que el club mancuniano estaría dispuesto a permitir su salida solo por el pago de 100 millones, una cantidad que a todas luces y a tenor los antecedentes no estaría dispuesto a pagar Florentino Pérez.
El recuerdo de Hazard
Tras el fin de la era galáctica, Florentino Pérez emprendió un giro radical en su política de contrataciones. Si bien en su retorno en 2009 apostó por futbolistas consolidados como Kaká o Xabi Alonso, el mandatario blanco consolidó con los años una marcada preferencia por el talento joven. El ejemplo perfecto de esta visión fue Karim Benzema, quien desembarcó en Chamartín con apenas 21 años para iniciar una trayectoria de leyenda que solo el brillo goleador de Cristiano Ronaldo logró eclipsar.
Sin embargo, no todas las apuestas maduras corrieron la misma suerte. Durante mucho tiempo, el paso testimonial de Kaká fue considerado el tropiezo más amargo de la gestión de Florentino, hasta que el destino cruzó en el camino blanco a Eden Hazard. Con 28 años y en la cúspide de la Premier League, la estrella del Chelsea abandonó Stamford Bridge rumbo a La Castellana para cumplir su sueño de niño, sin saber que su historia tomaría un rumbo dramático.
Las lesiones castigaron sin piedad al atacante belga, lastrando su físico y borrando por completo de la memoria madridista al futbolista desequilibrante que deslumbró a Europa. Es precisamente ese recuerdo traumático de Hazard —el fantasma de una inversión millonaria sin retorno en la recta final de una carrera— el que hoy suscita dudas en la cúpula blanca al evaluar el posible desembarco de Rodri Hernández.
El recelo de Florentino Pérez es comprensible desde la lógica financiera: contratar a un Balón de Oro de 30 años implica asumir un traspaso elevado por un activo sin valor de reventa. Sin embargo, la perspectiva deportiva exige una mirada diferente. El centrocampista español no solo viene de demostrar en el Mundial que sus problemas físicos son historia pasada, sino que encarna el perfil exacto para asumir el mando de un barco que extraña desesperadamente la brújula de Toni Kroos.
Al final, el fútbol de élite no solo se mide en balances económicos o en el valor de mercado a futuro, sino en la capacidad inmediata de levantar títulos. Rodrigo Hernández no llegaría a Valdebebas como una promesa por pulir, sino como el mariscal definitivo listo para dominar Europa desde el primer minuto. Si Florentino decide dejar atrás los fantasmas del pasado y dar el paso, el Real Madrid no solo habrá fichado al mejor mediocentro del planeta: habrá asegurado la pieza maestra para sostener su imperio. @mundiario
