Lic: Marisol De La Cruz De León
Fundación Verdees Trabajando Por La Vida.
La ansiedad en niños y adolescentes es una preocupación creciente, pero existen enfoques efectivos para abordarla. El tratamiento suele involucrar una combinación de terapias y estrategias de apoyo. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una opción común, centrada en identificar y cambiar patrones de pensamiento negativos.
Además, enseñar técnicas de relajación, como la respiración profunda, puede ayudar a los jóvenes a manejar el estrés. La exposición gradual a situaciones temidas también es clave, permitiéndoles enfrentar y superar gradualmente sus miedos.
La participación de los padres es esencial. La comunicación abierta y el apoyo emocional son fundamentales para crear un entorno de confianza. A veces, los medicamentos pueden ser considerados, pero generalmente se reservan para casos más graves y siempre bajo la supervisión de profesionales de la salud.
Es crucial abordar la ansiedad en etapas tempranas para prevenir problemas a largo plazo. La colaboración entre padres, terapeutas y educadores puede marcar la diferencia en el bienestar emocional de los niños y adolescentes.



