Un balón, un peluche o canicas: lo que estos niños salvaron de sus casas en Gaza antes de ser trasladados a Rafah

El horror de las guerras deja infinidad de imágenes desoladoras que hacen que el corazón se encoja, especialmente cuando son niños los protagonistas de las mismas. Y la que se está librando en Gaza entre Israel y Hamás está siendo especialmente devastadora para los pequeños que apenas tienen edad suficiente para entender qué está pasando. Recientemente, varias familias residentes en Gaza fueron trasladados como refugiados a Rafah, en la frontera con Egipto. Allí, atendidos por organizaciones de ayuda humanitaria tratan de continuar con la vida entre tristeza y esperanza, recordando con una extraña mezcla de llanto y optimismo el momento en el que pisaron su casa por, de momento, quién sabe, última vez. Para aferrarse a esa memoria muchos rescataron en ese último instante que entrelazaba la salvación y el miedo objetos con un incalculable valor sentimental que son, en su inusual convivencia en los campos de refugiados, lo que les sigue uniendo a su hogar. El fotógrafo de AFP Mohammed Abed ha realizado una serie de retratos a niños pequeños que sujetan en sus manos precisamente aquellos ‘talismanes’ que salvaron de sus casas el día en el que el corredor humanitario se abría para ellos hacia la incertidumbre y la fe de que la vida pueda ser sin bombas algún día. Un niño con su elefante de juguete Mohammed Abed/AFP Un balón lleno de sueños de fútbol, un peluche que reconforta por las noches o un elefante de juguete con el que simular aventuras en la savana… Los niños retratados por Abed pueden dibujar a duras penas una sonrisa en sus rostros, conmovidos por la crueldad que no merecen, que no entienden y que no han buscado; pero se aferran a sus objetos preciados como a la tabla de salvación que puede traerles, ojalá, un futuro infinitamente mejor.