Vladímir Putin anuncia un avance clave en Ucrania, pero Kiev mantiene otra versión sobre Kostiantinivka

La guerra en Ucrania vive uno de sus momentos más delicados en la región de Donetsk. Rusia ha anunciado la toma de Kostiantinivka, una ciudad considerada esencial para sus objetivos militares en el Donbás, aunque las autoridades ucranianas rechazan esa versión y aseguran que sus tropas siguen resistiendo dentro del casco urbano.

Según el portavoz militar ucraniano Andrii Kovalov, las fuerzas de Kiev mantienen posiciones defensivas tanto en la ciudad como en sus alrededores. Reconoce que pequeños grupos de infantería rusa han conseguido penetrar en determinadas zonas para realizar operaciones de infiltración y sabotaje, pero niega que la localidad haya quedado completamente bajo control del Kremlin.

No es la primera vez que Moscú anuncia la captura de una población antes de consolidar realmente su dominio. Durante esta guerra ya se han producido varios episodios similares, en los que las fuerzas rusas proclamaron victorias que posteriormente quedaron desmentidas por la evolución del frente.

Sin embargo, la presión sobre Kostiantinivka se ha intensificado durante las últimas semanas. Diversos analistas militares ya habían advertido de que las tropas rusas habían conseguido acceder a varias áreas urbanas, reduciendo progresivamente la capacidad defensiva de Ucrania.

Un objetivo estratégico para avanzar hacia el corazón de Donetsk

La importancia de Kostiantinivka radica en su ubicación. La ciudad constituye uno de los principales obstáculos para que el ejército ruso continúe avanzando hacia Kramatorsk y Sloviansk, las dos mayores ciudades de la provincia de Donetsk que permanecen bajo control ucraniano.

Desde el inicio del conflicto en el Donbás en 2014, Kostiantinivka ha desempeñado un papel logístico fundamental. Su posición permitió abastecer a las tropas ucranianas durante algunas de las batallas más importantes de la guerra, incluidas las de Bajmut, Chasiv Yar o Toretsk.

Si Rusia lograra consolidar definitivamente su presencia en esta localidad, abriría un nuevo escenario operativo que facilitaría la presión sobre los últimos grandes bastiones defensivos de Kiev en la región.

El Kremlin presentó este supuesto avance como un importante éxito militar. El presidente ruso, Vladímir Putin, recibió un informe de sus mandos militares y destacó la relevancia de la operación, además de insistir en la necesidad de ampliar las llamadas «zonas de seguridad» para responder a los ataques ucranianos de largo alcance contra territorio ruso y sus infraestructuras energéticas.

Mientras tanto, las autoridades rusas difundieron imágenes en las que aparecen soldados mostrando banderas rusas entre edificios destruidos que, según Moscú, corresponden a Kostiantinivka. No obstante, estas imágenes no han servido para confirmar de forma independiente el control absoluto de la ciudad.

El coste humano sigue creciendo mientras el frente continúa abierto

Más allá del valor estratégico, Kostiantinivka simboliza el enorme desgaste humano que está provocando la guerra. Antes de la invasión a gran escala iniciada en 2022 vivían allí cerca de 70.000 personas. Hoy apenas permanece una pequeña parte de esa población.

Los continuos bombardeos con artillería, drones, misiles y bombas aéreas han reducido amplias zonas de la ciudad a escombros. Muchos edificios carecen desde hace meses de electricidad, agua corriente o calefacción, mientras las organizaciones humanitarias continúan evacuando a quienes deciden abandonar la zona.

Las carreteras que conectan Kostiantinivka con Kramatorsk también reflejan el deterioro del conflicto. Los ataques constantes han convertido estos accesos en rutas extremadamente peligrosas, protegidas incluso con redes instaladas para intentar dificultar el impacto de los drones rusos.

Al mismo tiempo, Ucrania mantiene la presión sobre territorio ruso mediante ataques contra instalaciones energéticas y objetivos militares, demostrando que, pese a la presión en Donetsk, conserva capacidad ofensiva.

La incertidumbre sobre el verdadero control de Kostiantinivka evidencia la dificultad de verificar la situación sobre el terreno en una guerra donde la información también forma parte del combate. Lo que sí parece claro es que el futuro de esta ciudad tendrá un peso determinante en la evolución de la campaña militar en el este de Ucrania y en las posibilidades de ambos bandos para modificar el equilibrio del conflicto durante los próximos meses. @mundiario