La República de Colombia asumirá el próximo 1 de junio de 2026 la presidencia mensual del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Se trata de un hito histórico para la diplomacia del país suramericano que refleja el creciente reconocimiento e influencia internacional del Gobierno del presidente Gustavo Petro. Las avanzadas políticas aplicadas tanto a nivel interno —con su apuesta por la igualdad social, la salud y la educación públicas, la protección de los pueblos originarios y el combate contra el racismo y la xenofobia—, unidas a su activa política exterior, liderando diversas iniciativas internacionales en defensa de los derechos humanos y la preservación del diálogo y la paz, constituyen la base de este destacado éxito diplomático para Colombia. En Naciones Unidas, las autoridades colombianas han realizado una firme apuesta por una política exterior comprometida con el multilateralismo y la diplomacia como vía de solución a los conflictos.
La embajadora representante permanente de la República de Colombia ante Naciones Unidas, Leonor Zalabata Torres, es un fiel reflejo del compromiso del Gobierno colombiano con los derechos de las comunidades originarias. La embajadora es, entre otros estudios y formación académica, licenciada en Odontología Social por la Universidad de Antioquia, en Medellín, y posee una acreditada trayectoria como política, escritora y defensora de los derechos de los pueblos originarios en Colombia. Ha representado a estas comunidades en diversos eventos internacionales, participando en las COP de Naciones Unidas del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Entre los múltiples premios y galardones que ha recibido a nivel nacional e internacional destaca el prestigioso “Premio Internacional de Derechos Humanos Anna Lindh”, otorgado por el Gobierno de Suecia en junio de 2007 por su meritoria trayectoria en defensa de los derechos humanos.
La República de Colombia presidirá el Consejo de Seguridad de la ONU en un mes clave debido a la compleja situación internacional —Irán, Gaza, Líbano, Sudán, Yemen, etc.— y al proceso de elección del sucesor del actual secretario general de Naciones Unidas, António Guterres. En la actualidad compiten por el puesto cinco candidatos, entre ellos cuatro latinoamericanos: la expresidenta chilena Michelle Bachelet, la exministra ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan y el diplomático argentino Rafael Grossi. La decisión del Consejo de Seguridad será clave en este proceso. Colombia está desempeñando un importante papel en las deliberaciones y consultas tanto en el seno del Consejo de Seguridad como en la Asamblea General de Naciones Unidas. El liderazgo internacional de Colombia se ha visto reforzado tras el éxito de su reciente presidencia anual de la CELAC.
La “IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños-Unión Europea” se celebró el 9 de noviembre de 2025 en la ciudad de Santa Marta. Durante la cumbre, los líderes —entre ellos el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez— debatieron una amplia gama de asuntos, entre ellos la defensa del multilateralismo, el comercio y la inversión, las transiciones ecológica y digital, la cohesión social, la cooperación en materia de seguridad ciudadana, la justicia y la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada transnacional. El liderazgo del presidente Gustavo Petro logró la aprobación de una importante declaración conjunta en la citada cumbre CELAC-UE de Santa Marta, alineada con el multilateralismo y los principios de la Agenda 2030 y la Carta de Naciones Unidas.
La presidencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por parte de Colombia el próximo mes de junio contribuirá, sin duda, a reforzar su papel en la escena internacional y a impulsar la agenda colombiana a favor de la paz, el multilateralismo y la defensa de los derechos humanos. @mundiario
