La 81ª edición de La Vuelta a España echa a andar desde Mónaco en una cita histórica que llevará al pelotón internacional a recorrer cuatro países distintos. A lo largo de 21 exigentes jornadas y más de tres mil kilómetros, la ronda española atravesará territorio monegasco, francés, andorrano y español antes de coronar a su campeón en Granada. La ausencia de etapas en el norte peninsular contrasta con un protagonismo absoluto del arco mediterráneo y de las carreteras andaluzas, configurando un trazado repleto de puertos exigentes.
El regreso de Tadej Pogacar concentra la atención de todos los aficionados seis años después de su brillante irrupción en la edición de 2019. El ciclista esloveno, que ya ostenta múltiples coronas en el Tour de Francia y en el Giro de Italia, busca conquistar el maillot rojo para completar un palmarés de leyenda. Tras firmar un curso sensacional con 19 victorias de etapa en su haber, el líder del UAE Team Emirates parte como el candidato número uno para alzarse con el triunfo final en tierras andaluzas.
La nómina de aspirantes incluye al experimentado Primoz Roglic, plusmarquista de la competición con cuatro victorias generales. No obstante, el jefe de filas del Red Bull Bora afronta la carrera tras recuperarse de las secuelas de un atropello reciente, lo que dificulta el sueño de conquistar su quinto entorchado. La ausencia del vigente campeón, Jonas Vingegaard, deja el abanico de aspirantes al podio muy abierto para figuras internacionales como Richard Carapaz o el austríaco Felix Gall.
La representación española estará liderada por Enric Mas, quien buscará asaltar los puestos de honor tras sumar cuatro podios en ediciones anteriores. El balear compartirá la jefatura del Movistar Team con el prometedor corredor belga Cian Uijtdebroeks, ofreciendo una doble baza táctica para las jornadas de alta montaña. Nombres como Carlos Rodríguez y Mikel Landa completan las opciones nacionales para pelear por la clasificación general frente a la armada extranjera.
El recorrido presenta novedades de enorme atractivo para el espectáculo, destacando la inclusión de tramos de tierra sin asfaltar durante la sexta jornada de competición. Esta superficie inédita en la historia del torneo añadirá un componente de incertidumbre en las carreteras de Castellón. A ello se le suma la dureza acumulada en las jornadas pirenaicas de Andorra y las ascensiones tradicionales a cotas exigentes como el Alto de Aitana o la Sierra de la Pandera.
La trampa del Collado del Alguacil dictará sentencia en Granada
La segunda mitad del trazado mantendrá en tensión a los jefes de filas con una contrarreloj individual de 32 kilómetros en la provincia de Cádiz. Las diferencias que se marquen en ese esfuerzo en solitario obligarán a los escaladores a plantear un esquema ofensivo en la trágica secuencia de puertos andaluces. El viento costero y las altas temperaturas estivales añadirán un grado extra de desgaste físico a los participantes antes de afrontar el fin de semana decisivo.
La jornada penúltima se perfila como una de las etapas más exigentes jamás diseñadas en la ronda española, sumando casi cinco mil metros de desnivel acumulado. El peloton deberá superar la doble ascensión a El Purche y el exigente paso por El Duque antes de encarar la subida final al inédito Collado del Alguacil. Sus pendientes medias rozando el diez por ciento durante más de ocho kilómetros prometen dictar la sentencia definitiva en la lucha por la camiseta roja.
Por su parte, cazadores de etapas como Wout van Aert y Mads Pedersen tendrán un terreno propicio para batirse en duelo en las llegadas masivas y jornadas de media montaña. El corredor belga del Visma busca sacarse la espina de su abandono forzado en la edición de 2024 acumulando triunfos parciales. La falta de un líder claro para la clasificación general en la escuadra neerlandesa le otorgará libertad absoluta de movimientos en cada fuga.
Las invitaciones concedidas a formaciones de la categoría Pro Team aseguran la presencia combativa del Burgos Burpellet BH y el Equipo Kern Pharma en las escapadas diarias. La lucha por el maillot de la montaña y los esprints intermedios animará los primeros compases de cada día antes de la resolución de la carrera. La presencia de 184 ciclistas repartidos en 23 escuadras garantiza un ritmo vertiginoso desde la rampa de salida.
El espectáculo ciclista se prolongará hasta el próximo 13 de septiembre con un final inédito en las calles de Granada que sustituye al tradicional paseo por Madrid. La afición aguarda con expectación el desarrollo de un certamen que promete emociones fuertes en cada jornada. La solvencia de Pogacar medirá la capacidad de resistencia del resto de favoritos en un recorrido diseñado para escaladores puros. @mundiario
