¿Son Aubameyang y Giménez los herederos de Bebeto y Djukic en A Coruña?

Pierre-Emerick Aubameyang se ha consolidado como la gran figura del Deportivo A Coruña en este vibrante arranque de campeonato en LaLiga EA Sports. El atacante gabonés rubricó una actuación inolvidable para liderar el trabajado triunfo por 2-3 frente al Villarreal en el Estadio de la Cerámica. Su impacto inmediato en el conjunto gallego ha superado todas las expectativas iniciales de la afición.

Con su tanto en tierras castellonenses, la estrella africana logró batir un registro histórico de enorme prestigio dentro de la entidad blanquiazul. Aubameyang se convirtió en el primer futbolista en la historia del club capaz de ver puerta en sus cuatro primeras apariciones de la campaña de su debut. Una gesta que dinamita los precedentes existentes en Riazor.

Hasta la fecha, la marca histórica permanecía compartida por nombres legendarios del deportivismo como Bebeto, Roy Makaay, Walter Pandiani, Pahiño, Elicegui y Rábade. Ninguno de estos míticos arietes había logrado mantener la racha realizadora más allá del tercer choque consecutivo en su estreno. El gabonés ha derribado esa barrera para colocar su nombre en el altar del club.

El despliegue de Aubameyang durante la primera mitad no se redujo de manera exclusiva a su faceta goleadora. El ariete actuó como el verdadero motor ofensivo del equipo conducido por Antonio Hidalgo, asociándose con criterio y generando constantes espacios a la espalda de la zaga rival. Su visión de juego resultó decisiva para voltear la inercia del choque.

En la jugada del empate deportivista, el atacante gabonés inventó una excelente asistencia rasa para que Luismi Cruz superara al guardameta local con un remate certero. Minutos más tarde, volvió a vestirse de asistente al habilitar con precisión a Eddahchouri en la acción que culminó el segundo tanto de la escuadra herculina antes del descanso.

Solidez defensiva de Giménez 

El compromiso en La Cerámica deparó magníficas noticias en el apartado defensivo tras la sorprendente inclusión de José María Giménez en el once titular. El central uruguayo, recién desembarcado en la disciplina blanquiazul y con apenas una sesión de entrenamiento en sus piernas junto al grupo, no dudó en asumir los galones desde el primer minuto para liderar el eje de la zaga.

Si la irrupción ofensiva de Pierre-Emerick Aubameyang evoca la pegada y el carisma de leyendas como Bebeto, la actuación del zaguero charrúa recupera la mística y la contundencia defensiva de figuras añoradas de la era del Súper Dépor como Miroslav Djukic. Desde la cueva, Giménez dotó al bloque de esa compostura táctica y el temple tan necesarios cuando el rival aprieta con todo.

Formando una sobria pareja en el centro de la defensa junto al joven Lucas Noubi, el internacional uruguayo aportó un empaque del que el equipo había adolecido en los compromisos anteriores. Su jerarquía contagió de inmediato al resto de la retaguardia, transmitiendo una sobriedad inalterable en los momentos de mayor agobio frente al empuje del conjunto amarillo.

Esta brillante victoria a domicilio confirma el ilusionante rumbo que está tomando el Deportivo de La Coruña en este arranque de campeonato. Apoyado en la inspiración goleadora que atraviesa el delantero gabonés y reforzado por esta renovada solidez defensiva, el proyecto liderado por Antonio Hidalgo celebra tres puntos de oro que disparan las expectativas de la afición en su regreso a la máxima categoría.

El triunfo no solo otorga tranquilidad en la tabla, sino que asienta las bases de un equipo equilibrado, capaz de golpear con vértigo arriba y sostener el tipo con oficio en las áreas. Riazor vuelve a sonreír al ver a un Deportivo con carácter, identidad competitiva y referentes de primer nivel para soñar despierto en la élite del fútbol español. @mundiario