Colombia da un giro y vuelve a acercarse a Estados Unidos con un pacto clave

La imagen de los abrazos entre el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, resume el giro que ambos Gobiernos quieren imprimir a su relación. Barranquilla fue escenario de una reunión de alto nivel en la que seguridad y economía quedaron estrechamente vinculadas.

Los denominados Acuerdos de Barranquilla plantean una hoja de ruta que pretende atraer capital de Estados Unidos hacia proyectos colombianos de infraestructura, vivienda y energía, especialmente en las zonas golpeadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.

El Gobierno de De la Espriella ofrece a cambio mayor disciplina fiscal y garantías para los inversores. La apuesta parte de una premisa compartida por ambos países: la seguridad y el crecimiento económico deben avanzar de forma paralela.

En ese marco, Colombia también busca convertirse en un actor relevante para Washington dentro de las cadenas de suministro de minerales considerados estratégicos.

Minerales críticos y energía nuclear entran en la agenda

Uno de los memorandos suscritos durante el encuentro abre una vía de cooperación en torno a minerales críticos y tierras raras. El acuerdo no entrega a Estados Unidos derechos de explotación sobre los recursos colombianos, pero sí pretende acercar a ambos países en sectores vinculados a baterías, redes eléctricas, tecnologías limpias e industrias avanzadas.

El interés estadounidense tiene además una dimensión geopolítica. La concentración mundial de determinados minerales estratégicos, especialmente en China, ha llevado a Washington a buscar proveedores y socios alternativos.

El segundo memorando aborda la cooperación nuclear con fines civiles. La intención es iniciar conversaciones técnicas sobre posibles aplicaciones de esta tecnología en investigación científica y seguridad energética.

Narcotráfico, Venezuela y migración: el otro gran frente

La seguridad ocupa una posición central en la nueva relación. De la Espriella anunció que Colombia reforzará sus capacidades militares mediante la modernización de radares, drones y sistemas de inteligencia, al tiempo que reclama mayor apoyo estadounidense para combatir a las organizaciones dedicadas al narcotráfico.

El país también se incorporará al Escudo de las Américas, una coalición impulsada por Donald Trump contra las redes criminales de la región, con una sede de trabajo prevista en Medellín.

 

La cooperación se extenderá además a Venezuela, la frontera y la migración. Bogotá plantea una política centrada en la migración legal y ordenada y pretende coordinarse con Washington ante los desafíos regionales.

Sin embargo, no todos los asuntos pendientes quedaron resueltos. La solicitud colombiana para que Estados Unidos suspenda los aranceles del 12,5 % aplicados a sus productos no obtuvo el anuncio que esperaban los empresarios.

De la Espriella aprovechó además la reunión para pedir la reapertura del consulado estadounidense en Barranquilla, cerrado desde hace más de tres décadas. @mundiario