El gran problema que puede marcar 2027: la democracia pierde terreno en todo el mundo

El escenario internacional que se dibuja de cara a 2027 presenta varios frentes abiertos. El Anuario Internacional CIDOB 2027 advierte de un deterioro de la calidad democrática en distintas partes del mundo y señala que el retroceso institucional ya no responde únicamente a golpes de Estado o cambios bruscos de régimen.

En muchos casos, el proceso se desarrolla desde dentro de las propias instituciones. Gobiernos elegidos mediante las urnas pueden utilizar su respaldo electoral para ampliar el poder del Ejecutivo, reducir los controles institucionales o debilitar organismos independientes.

El informe sitúa además la desigualdad económica entre las causas que ayudan a explicar el descontento social. Las sucesivas crisis de las últimas dos décadas han reducido las expectativas de una parte de la población, mientras el coste de la vida y la precariedad han aumentado la sensación de inseguridad.

Ese contexto facilita la aparición de discursos políticos que prometen soluciones rápidas y presentan a determinados colectivos o instituciones como responsables de los problemas existentes.

La inteligencia artificial añade un nuevo problema

A la presión económica se suma una transformación tecnológica que puede cambiar todavía más el debate público. La inteligencia artificial permite crear imágenes, vídeos, textos y otros contenidos de forma rápida y a gran escala.

El problema no se limita a la existencia de contenidos falsos. Una de las principales preocupaciones está en la posibilidad de producir grandes cantidades de mensajes personalizados para distintos grupos de ciudadanos.

Las redes sociales amplifican ese efecto. Los contenidos que generan indignación, miedo o enfrentamiento suelen captar una atención considerable, lo que contribuye a crear comunidades cada vez más separadas entre sí.

El poder de las grandes empresas tecnológicas también aparece en el análisis. El creciente peso económico y político de algunos empresarios de Silicon Valley plantea preguntas sobre los límites de su influencia y sobre el papel que deben desempeñar las plataformas digitales en asuntos que afectan al conjunto de la sociedad.

2027 llega con varias citas electorales

Todo este proceso tendrá como telón de fondo un calendario político especialmente relevante. Francia y España afrontarán elecciones generales en 2027, mientras otros países también acudirán a las urnas en un contexto de fuerte fragmentación política.

El fenómeno no se limita a Europa o Estados Unidos. En América Latina, el crimen organizado supone otra amenaza para las instituciones. La violencia y la corrupción pueden deteriorar la confianza de los ciudadanos y favorecer demandas de políticas de seguridad más contundentes.

En otras regiones persisten problemas diferentes, como la concentración del poder político o el debilitamiento de la oposición y de la sociedad civil.

El diagnóstico del CIDOB, sin embargo, no plantea que el futuro de la democracia esté decidido. La protección de los tribunales independientes, la libertad de prensa, la transparencia institucional y la participación ciudadana aparecen como elementos fundamentales para afrontar el escenario.

También será necesario abordar las causas económicas del malestar. La desigualdad, la pérdida de poder adquisitivo y la falta de expectativas pueden terminar convirtiéndose en problemas políticos cuando una parte de la población deja de confiar en las instituciones.

El reto para 2027, por tanto, no estará únicamente en ganar elecciones. También estará en conservar las reglas que permiten que esas elecciones tengan lugar dentro de sistemas con controles, derechos y contrapesos. @mundiario