María Corina Machado anuncia que regresará “muy pronto” a Venezuela en plena incertidumbre política

La situación política de Venezuela podría entrar en una nueva fase durante las próximas semanas. María Corina Machado ha asegurado que espera regresar pronto al país y ha llamado a mantener la presión para que se abra un proceso electoral en el que también puedan participar los venezolanos que viven en el extranjero.

Las declaraciones se producen pocos días después de que la opositora intentara regresar desde Panamá en tres ocasiones. Los desplazamientos, realizados por vías marítima y aérea, fueron frustrados y elevaron a al menos siete los intentos conocidos de Machado por volver a Venezuela desde que abandonó el país.

Durante un foro internacional dedicado a la democracia, Machado situó su eventual vuelta a Venezuela dentro de un escenario más amplio: la necesidad de avanzar hacia unas elecciones y de garantizar la participación de los ciudadanos que se encuentran fuera del país.

La dirigente opositora también advirtió de que existen distintos intereses alrededor de Venezuela y sostuvo que algunos actores pueden intentar retrasar una salida política. Sus palabras llegan en un momento especialmente delicado, marcado por el acercamiento entre Washington y el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez.

El contraste resulta significativo. Mientras Rodríguez mantenía contactos diplomáticos en Nueva York durante la Asamblea General de Naciones Unidas, Machado trataba de encontrar una vía para regresar a su país. Uno de sus últimos intentos coincidió precisamente con el encuentro entre Rodríguez y Donald Trump.

Siete intentos y ningún regreso

La vuelta de Machado se ha convertido en uno de los asuntos pendientes de la política venezolana. Según su equipo, la dirigente ha intentado regresar al menos siete veces. En septiembre, una de las operaciones contemplaba una ruta marítima desde Panamá, mientras que otras alternativas incluían desplazamientos aéreos hacia territorios del Caribe.

Los obstáculos no siempre han tenido una explicación pública. En algunos casos se han alegado problemas logísticos o restricciones relacionadas con los desplazamientos. Reuters informó además de que funcionarios estadounidenses habían pedido anteriormente que Machado aplazara su regreso.

El episodio ha puesto de manifiesto hasta qué punto su regreso depende no solo de la situación interna venezolana, sino también de las decisiones de otros Gobiernos implicados en el futuro del país.

La incógnita sobre las próximas semanas

Machado sostiene ahora que las próximas semanas pueden ser determinantes. Su mensaje conecta dos cuestiones que previsiblemente marcarán cualquier transición: el regreso de los venezolanos exiliados y la convocatoria de un proceso electoral.

La dimensión migratoria es especialmente relevante. Millones de venezolanos viven fuera del país y cualquier cambio político podría abrir un debate sobre su retorno, su participación electoral y las condiciones necesarias para garantizar una transición estable.

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, también exiliado, introdujo durante el mismo foro otra cuestión: el regreso no tendría sentido, en su opinión, si se mantienen estructuras políticas del pasado. Su planteamiento refleja uno de los principales interrogantes que rodean a Venezuela: no solo quién ejercerá el poder, sino qué instituciones quedarán después de una eventual transición.

Por ahora, Machado mantiene su promesa de regresar. La fecha concreta sigue sin conocerse, pero su mensaje apunta a que el próximo movimiento podría producirse en un contexto político especialmente abierto y con Washington desempeñando un papel central. @mundiario