Brasil ya no impone como antes; Noruega quiere seguir haciendo historia

Brasil sigue siendo Brasil. Tiene a Vinícius, tiene una plantilla plagada de talento y está dirigida por Carlo Ancelotti. Pero las sensaciones que transmite esta selección están lejos de aquellas versiones que intimidaban antes de saltar al campo. Sigue siendo candidata, sigue siendo favorita, pero ya no parece invencible.

La Canarinha terminó primera de su grupo, pero no despejó todas las dudas que la acompañaban desde el inicio del torneo. Ante Japón necesitó un gol de Gabriel Martinelli en el minuto 95 para evitar la prórroga en dieciseisavos. Clasificarse era lo importante y lo consiguió, pero el partido volvió a mostrar a una selección capaz de sufrir más de la cuenta.

Por eso, aunque Brasil siga apareciendo como favorita en cualquier pronóstico, el partido de esta noche no se parece a muchos cruces mundialistas del pasado.

Ya no existe esa sensación de superioridad absoluta que acompañaba a otras generaciones brasileñas. Este equipo gana, compite y tiene jugadores diferenciales, pero no está transmitiendo una autoridad incontestable.

Enfrente estará una de las historias más atractivas del campeonato. Noruega regresó a un Mundial 28 años después de su última participación y ya ha conseguido algo importante: demostrar que no está aquí de paso. Superó la fase de grupos, eliminó a Costa de Marfil y se ha convertido en una de las revelaciones del torneo.

La selección de Ståle Solbakken tiene además una virtud que suele ser decisiva en este tipo de partidos: sabe perfectamente a qué juega. El liderazgo de Erling Haaland, la calidad de Martin Ødegaard y una estructura colectiva muy reconocible han convertido a Noruega en un rival incómodo para cualquiera.

Y hay un dato que añade todavía más interés al cruce. Brasil nunca ha conseguido derrotar a Noruega. El balance histórico entre ambas selecciones deja dos empates y dos victorias noruegas, incluida la recordada derrota brasileña en el Mundial de Francia 1998.

Eso no convierte a Noruega en favorita. Ni mucho menos. Brasil sigue teniendo más profundidad de plantilla, más experiencia y más talento individual. Pero sí explica por qué este partido se percibe de forma diferente a otros enfrentamientos de la Canarinha contra selecciones de segundo escalón mundial.

 

Al final, el duelo de esta noche enfrenta dos realidades muy distintas. Brasil intenta recuperar la autoridad que históricamente acompañó a su camiseta. Noruega busca seguir escribiendo una de las grandes historias del Mundial. Y viendo lo que han mostrado ambos equipos hasta ahora, la distancia entre unos y otros parece bastante menor de lo que muchos habrían imaginado hace unas semanas. @mundiario