El Mundial de las historias imposibles: los hitos que ya han marcado 2026

El Mundial de 2026 nació rodeado de dudas. La ampliación a 48 selecciones generó críticas, se cuestionó el nivel competitivo de muchos participantes y se puso en duda que el nuevo formato pudiera mejorar la competición. Sin embargo, pocas semanas después, el torneo ya ha dejado una colección de historias que difícilmente habrían existido en un Mundial tradicional.

La más evidente tiene nombre propio: Cabo Verde. La selección africana disputó el primer Mundial de su historia y no solo logró competir, sino que consiguió algo que parecía imposible antes del torneo. Empató con España, empató con Uruguay, empató con Arabia Saudí y se clasificó para las eliminatorias. Se convirtió en el primer debutante que supera la fase de grupos desde Eslovaquia en 2010 y en uno de los países más pequeños de la historia en alcanzar una fase eliminatoria mundialista.

África también ha firmado un Mundial histórico. Por primera vez, siete selecciones de la CAF lograron superar la fase de grupos y meterse en las rondas de eliminación directa. El nuevo formato abrió la puerta, pero el rendimiento confirmó que no se trataba solo de una cuestión de plazas. Varias selecciones africanas compitieron, puntuaron y dejaron huella.

La ampliación del torneo permitió además la aparición de nuevos protagonistas. Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán disputaron el primer Mundial de su historia, una consecuencia directa de un campeonato que abrió el mapa a países que durante décadas solo podían soñar con estar presentes.

Noruega fue otra de las grandes historias. La selección escandinava regresó a un Mundial 28 años después de su última participación y no se conformó con volver. Superó la fase de grupos y logró ganar una eliminatoria mundialista por primera vez en décadas, confirmando el crecimiento de una generación liderada por Erling Haaland y Martin Ødegaard.

México también rompió una barrera histórica. Los anfitriones derrotaron a Ecuador y consiguieron su primera victoria en una eliminatoria mundialista desde el Mundial de 1986. Cuatro décadas después, el Estadio Azteca volvió a celebrar un triunfo que parecía perseguir a varias generaciones de futbolistas mexicanos.

El propio Azteca también entró en la historia. El mítico recinto de Ciudad de México se convirtió en el primer estadio del planeta en albergar tres inauguraciones mundialistas, después de haber sido sede del partido inaugural en 1970, 1986 y 2026. Pocos escenarios explican mejor la memoria de una Copa del Mundo.

El Mundial también batió récords colectivos. La asistencia total superó la marca histórica de Estados Unidos 1994 incluso antes de que terminara la fase de grupos, impulsada por la enorme capacidad de los estadios norteamericanos. Y el torneo también rompió el récord absoluto de goles de una Copa del Mundo antes de cerrar la primera fase.

Ceremonia de apertura del Mundial 2026 en Estadio Azteca. / @miseleccionmx
Ceremonia de apertura del Mundial 2026 en Estadio Azteca. / @miseleccionmx

La cifra goleadora resume la dimensión del campeonato. El récord de 172 goles quedó atrás durante la fase de grupos, el tanto número 173 fue obra del estadounidense Auston Trusty ante Turquía y la primera fase terminó con 215 goles. El Mundial de 48 selecciones no solo multiplicó partidos: también multiplicó historias, registros y marcadores.

También hubo récords en los banquillos. Dick Advocaat dirigió a Curazao con 78 años y se convirtió en el seleccionador más veterano en sentarse en un banquillo mundialista. Su presencia fue otro símbolo de un torneo en el que convivieron debutantes, veteranos, nuevas selecciones y viejas leyendas.

Cristiano Ronaldo también encontró su espacio entre las grandes historias del campeonato. A sus 41 años, el portugués marcó ante Croacia el primer gol de su carrera en una eliminatoria mundialista. Además, se convirtió en uno de los jugadores más veteranos en marcar en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo, ampliando una colección de récords que parecía imposible de seguir aumentando.

Pero si hay un nombre que sigue dominando el Mundial dos décadas después de su debut, ese es Lionel Messi. A sus 39 años, el argentino continúa liderando a Argentina y pelea por terminar el torneo como máximo goleador. Mientras nuevas generaciones intentan ocupar el trono del fútbol mundial, Messi sigue compitiendo de igual a igual con ellas. Lo que para muchos debía ser el Mundial de la despedida se ha convertido, una vez más, en otro Mundial protagonizado por él.

Leo Messi y Cristiano Ronaldo, solo en la final. / Mundiario
Leo Messi y Cristiano Ronaldo, solo en la final. / Mundiario

El campeonato también se convirtió en el Mundial de los cuarentones. Cristiano Ronaldo, Guillermo Ochoa, Luka Modrić y Manuel Neuer lideran una generación de futbolistas que alcanzó o superó los 40 años y siguió disputando minutos oficiales en la máxima competición del fútbol. Nunca hubo tantos jugadores de esa edad compitiendo en una Copa del Mundo.

Y ni siquiera ahí termina la lista. Este Mundial también ha dejado historias más concretas, como el autogol más rápido de la historia de la competición, récords de goles agónicos, marcas de longevidad y datos que, aunque tengan menos peso que Cabo Verde, Messi, Cristiano, México o el Azteca, también forman parte del archivo histórico de 2026.

Quizá dentro de unos años se recuerde este Mundial por la selección que levante el trofeo el 19 de julio. Pero antes de llegar a ese momento, 2026 ya ha dejado una huella propia. Ha sido el Mundial de las primeras veces, de los récords inesperados y de las leyendas que siguen escribiendo historia. Y lo más llamativo es que todavía queda competición por delante. @mundiario