Cerúndolo firma la victoria de su vida y corta la racha de Jannik Sinner

El Roland Garros vivió un terremoto deportivo. Jannik Sinner, número uno del mundo y gran favorito al título, cayó en segunda ronda ante Juan Manuel Cerúndolo. El calor extremo, con temperaturas de hasta 33 grados, fue su peor enemigo.

Sinner dominaba el partido con dos sets a cero y 5-1 en el tercero. Todo parecía encaminado a una victoria cómoda. Pero un golpe de calor lo dejó KO: mareos, vómitos y desorientación. El italiano fue atendido y regresó hundido físicamente.

Cerúndolo, especialista en tierra batida, supo aprovechar la situación. Con inteligencia, recurrió a bolas altas, dejadas y globos para desgastar a su rival. El argentino remontó y se impuso por 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1 en 3h36.

La derrota supone el fin de una racha de 30 victorias consecutivas de Sinner, que había conquistado Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma. El italiano buscaba el único Grand Slam que le faltaba.

El partido, programado a primera hora en la Philippe Chatrier, generó suspicacias por el supuesto trato de favor al campeón de los últimos seis Masters 1.000. La decisión terminó siendo fatal para él.

Cerúndolo, héroe inesperado

El argentino de 24 años y número 56 del mundo firmó la victoria más grande de su carrera. “Estaba mal, tuve un poco de suerte. Jannik sacaba para ganar”, reconoció con humildad tras el encuentro.

Cerúndolo se enfrentará ahora a Martín Landaluce en tercera ronda, con la confianza por las nubes tras haber derrotado al número uno.

Para Sinner, el calor vuelve a ser un problema recurrente. Ya había sufrido mareos y calambres en torneos como Australia, Cincinnati, Shanghái y Roma. Esta vez, sin embargo, la consecuencia fue devastadora.

La eliminación de Sinner es histórica: solo Nadal en 2023 había caído como cabeza de serie número uno en segunda ronda de un Grand Slam en los últimos 20 años.

El torneo queda abierto. Zverev, Ruud, Djokovic e incluso Rafa Jódar ven cómo el gran favorito se despide prematuramente. Roland Garros se convierte en un escenario imprevisible. @mundiario