Cien días después de la invasión de Ucrania, Rusia no ha conseguido sus objetivos y, a pesar de sus esfuerzos ingentes, solo controla el veinte por ciento del territorio del país vecino. Se prevé una guerra larga, en la que Vladímir Putin ensaye el modelo de destrucción completa del enemigo puesto en práctica en Chechenia y Siria. Un falso realismo lleva a algunas voces occidentales a pedir un alto el fuego basado en la cesión por parte ucraniana del terreno ocupado por Rusia, además de aceptar un estatus de país neutral. Estos análisis no cuentan con la voluntad de resistencia de un pueblo en armas y tampoco con la amenaza que un Vladímir Putin victorioso supondría para la paz europea…. Ver Más

